El humor nos salvará

Llevo días pensando que las cosas a veces son difíciles y que por mucho que uno intenta tener todo bajo control, siempre se escapa algo. Llevo años pensando que la sinceridad está sobrevalorada y que la gente confunde muchos conceptos: falta empatía, humildad e ilusión. Pero nada de esto paga las facturas. Así que ante momentos difíciles mi opción siempre es apostar por el sentido del humor. Si, el humor nos salvará. Y si no, al menos aunque nos apetezca una mierda, pues nos sacará una sonrisa. Así que aquí va mi ración de sonrisas de la semana, del mes y de lo que haga falta. Ja.

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Cómo cuidar la salud mental de niños y jóvenes en la actualidad

Ante los últimos casos de suicidios de jóvenes y adolescentes sucedidos en diferentes países, es importante revisar qué está pasando y qué soluciones surgen al respecto. A continuación, compartimos un artículo escrito por la terapeuta ocupacional con amplia experiencia en la infancia Victoria Prooday, el cual se ha vuelto viral, más de 10 millones de personas lo han leído y el número sigue aumentando. 

La terapeuta comienza su escrito haciendo esta advertencia: “Sé que muchos preferirían no tener que enfrentarse a lo que digo en el artículo, pero sus hijos necesitan que ustedes escuchen lo que quiero decir. Incluso a quienes están en desacuerdo con mi perspectiva, les ruego que pongan en práctica las recomendaciones que comparto al final del artículo. Cuando vea los cambios positivos en la vida de su hijo, ¡entenderá por qué digo lo que digo!”

Hay una tragedia silenciosa que está ocurriendo ahora mismo, en nuestros hogares, y que afecta a las joyas más preciadas que tenemos: nuestros hijos. Después de tratar a cientos de niños y familias en mi trabajo como terapeuta ocupacional, soy testigo de una tragedia que está sucediendo frente a mis propios ojos. ¡El estado emocional de nuestros hijos es horrendo! He hablado con profesores y profesionales y tienen preocupaciones similares a las mías. Lo que es peor, en los últimos 15 años, las investigaciones han generado estadísticas alarmantes de un aumento brusco y constante en enfermedades mentales en niños, que ya es casi una epidemia:

• 1 de cada 5 niños tiene problemas de salud mental

• El trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH) aumentó en un 43%

• La depresión adolescente aumentó en un 37%

• La tasa de suicidio en niños de 10 a 14 años aumentó en 100%

¿Cómo solucionar este problema?

Si queremos que nuestros hijos lleguen a ser individuos felices y saludables, tenemos que despertar y volver a lo más fundamental. ¡Todavía es posible! Lo sé porque cientos de mis clientes ven cambios positivos en el estado emocional de sus hijos en semanas (incluso días en algunos casos) después de aplicar estas recomendaciones:

• Establezca límites y recuerde que usted es la madre o padre de su hijo, no su amiga o amigo.

• Provea a sus niños de un estilo de vida equilibrado basado en lo que necesitan, no sólo lo que quieren.

• No tenga miedo de decir «NO» a sus hijos si lo que ellos quieren no es lo que necesitan.

• Proporcione alimentos nutritivos y naturales.

• Pasen 1 hora al día en espacios verdes andando en bicicleta, caminando, pescando, observando aves e insectos.

• Disfruten de una cena familiar sin tecnología todos los días.

• Jueguen un juego de mesa al día.

• Que sus hijos cumplan con una obligación al día (doblar la ropa, guardar los juguetes, colgar la ropa, guardar los alimentos después de comprarlos, poner la mesa, etc.)

• Establezca una rutina para irse a la cama, que garantice que su hijo duerma largo tiempo en un dormitorio sin nada de tecnología.

• Enseñe responsabilidad e independencia. No los proteja en exceso contra pequeñas equivocaciones. Ayúdeles a adquirir las habilidades necesarias para superar los mayores desafíos de la vida.

• No prepare la mochila de su hijo, no le lleve la mochila, no le traiga a la escuela el almuerzo o la agenda que olvidó, y no pele el plátano para un niño de 5 años. Enséñele habilidades a sus niños en lugar de hacer las cosas por ellos.

• Enseñe a que posterguen la gratificación, y otorgue oportunidades para que se «aburran», ya que el aburrimiento es el momento en que la creatividad despierta. (Leer también: Por qué debes permitir que tu hijo se aburra)

No sienta que usted es responsable por el entretenimiento de su hijo.

No use la tecnología como una solución contra el aburrimiento.

Evite usar tecnología durante las comidas, en el auto, restaurantes, centros comerciales. Utilice dichos momentos como oportunidades para entrenar el cerebro de sus niños y aprendan a funcionar en «tiempos aburridos».

Ayúdeles a crear un «botiquín de primeros auxilios contra el aburrimiento» que contenga ideas de actividades para cuando «estoy aburrido».

• Esté disponible emocionalmente y comuníquese con sus niños, enséñeles habilidades sociales y cómo controlarse a sí mismos.

Apague el teléfono hasta que los niños estén en la cama, evitando así que usted se distraiga con una herramienta digital.

Conviértase en el entrenador de las emociones de su hijo. Enséñeles a reconocer y lidiar con la frustración y la ira.

Enséñeles a saludar, tomar turnos, compartir, tener empatía, modales en la mesa, conducir una conversación.

Conéctese emocionalmente: sonría, abrace, bese, cosquillee, lea, baile, salte o gatee con su hijo.

¡Es necesario que hagamos cambios en la vida de nuestros hijos antes de que toda esta generación de niños esté sumida en medicamentos! Aún no es demasiado tarde, pero pronto lo será …

 

Por Victoria Prooday, Terapeuta ocupacional. Traducción al español por Johanna Perez Ray. Publicado en su Blog

Tengo un amigo que…

Tengo un amigo que tiene una empresa y no le pagan. Y no es que no trabaje, porque me consta que es un currante, que no para e intenta por todos los medios llegar hasta los sitios donde la llaman para seguir trabajando, aunque sea en Sábado, que mas da, lo que quiere es trabajar. Pero no le pagan, y el todos los meses puntualmente abona el alquiler, la cuota de autónomos, los recibos trimestrales que correspondan, el del coche, todo. Pero a él, que no lo pagan. Y cuando reclama, con muy buenas palabras, porque mi amigo es super educado, le dicen que si, que está en “la próxima remesa” pero no le pueden precisar cuándo; que “ha habido un problema con la oficina de contabilidad pero ya lo están subsanando”; o que se “pondrán en contacto para confirmarle la fecha exacta de la orden de pago”. Y claro, mi amigo se desespera, porque no puede hacer nada mas que esperar y esperar y esperar y pagar y pagar y pagar mientras espera sus propios pagos. Total, que es un tema que le tiene preocupado pero como es muy empático se pone en el lugar del otro y se dice así mismo que problemas tenemos todos, que hay que entenderlo, o al menos intentarlo. Pero pasan las días y va a tener que pagar las facturas con la empatía, mi amigo. 

Trenza tu cabello

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Estas dos que están en la imagen me han regalado un fin de semana tranquilo, relajado, lleno de momentos para respirar, compartir, reírnos, improvisar, no hacer nada y a la vez no parar. Y las tres, si os fijaos bien, llevamos trenzas. Con ellas, la melancolía, si es que nos ronda, nunca llega hasta el cuerpo, se queda atrapada en el pelo. Pero esto no lo digo yo, lo hice una preciosa historia de Paola Klug que descubrí hace tiempo. Aquí os la dejo:

“Decía mi abuela que cuando una mujer se sintiera triste lo mejor que podía hacer era trenzarse el cabello; de esta manera el dolor quedaría atrapado entre los cabellos y no podría llegar hasta el resto del cuerpo; había que tener cuidado de que la tristeza no se metiera en los ojos pues los haría llover, tampoco era bueno dejarla entrar en nuestros labios pues los obligaría a decir cosas que no eran ciertas, que no se meta entre tus manos- me decía- porque puedes tostar de más el café o dejar cruda la masa; y es que a la tristeza le gusta el sabor amargo.

Cuando te sientas triste niña, trénzate el cabello; atrapa el dolor en la madeja y déjalo escapar cuando el viento del norte pegue con fuerza. Nuestro cabello es una red capaz de atraparlo todo, es fuerte como las raíces del ahuehuete y suave como la espuma del atole. Que no te agarre desprevenida la melancolía mi niña, aun si tienes el corazón roto o los huesos fríos por alguna ausencia. No la dejes meterse en ti con tu cabello suelto, porque fluirá en cascada por los canales que la luna ha trazado entre tu cuerpo.

Trenza tu tristeza, decía, siempre trenza tu tristeza…

Y mañana que despiertes con el canto del gorrión la encontrarás pálida y desvanecida entre el telar de tu cabello.”

Levanten la mano

Los niños que hayan perdido a su papá: levanten la mano.
Gracias, bájenla.
Los niños que hayan perdido a su mamá: levanten la mano.
Gracias, bájenla.
Los niños que hayan perdido a un hermano o a una hermana; a sus abuelos, o a uno de ellos, o a un tío querido o a una tía que los crió: levanten la mano. Gracias, bájenla.
Los niños que no levantaron la mano: tienen la tarde libre, salgan de la escuela y corran a sus casas a abrazar y abrazar, hasta cansarse.

Luis Pescetti

Ordena, Rebeca, ordena

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