Todo incluido

He probado muchas cosas en esta vida: vuelos trasnoceánicos, dormir en un camping, aprender neerlandés, conducir un jeep en la zona electromagnética de Isla de Pascua, pasarme un día entero en la cama, decir que si cuando quiero decir que no, decir justo todo lo contrario, no salir de fiesta en Mikonos, gastar 700 tokens en un festival de música, plantar un árbol, … pero no había probado un TODO INCLUIDO en un hotel. Ahora si, y os puedo contar mi experiencia por si queréis intentarlo.

Estoy bien, la verdad, llevo cinco días en régimen de no hacer nada mas que dormir y comer e ir a la playa y pasear. Me siento como un bebé con las necesidades básicas cubiertas. Y tranquila, pendiente solo de cambiarme el traje de baño y aprovechar las vitaminas del sol que me hacían falta como agua de mayo.

30126208_10155763780156137_994556167_o (1).jpg

Es importante cuando vayáis a un TODO INCLUIDO que elijáis bien la compañía. Aquí están contraindicados los que vienen llenos de energía y siempre quieren hacer algo (esa era yo hace unos años); también son problemáticos los que no saben entretenerse de forma sencilla (lectura, música, paseos) y abusan del móvil como su único enlace con el mundo; están estrictamente prohibidos los tiquismiquis con la comida porque un buffet libre con alguien al lado que te mira con cara de ¿te vas a comer todo eso? no es un buffet, es un asco. Yo por suerte he escogido la mejor compañía del mundo 🙂

30174534_10155763780046137_200289825_o

Si no sois tranquilos de natural y tenéis la mente inquieta, como la mía, llevaos muchos libros, porque en un TODO INCLUIDO hay tiempo de sobra para leer novelas, ensayos, chick lit, best-sellers, lo que sea. De hecho me alegra confirmaros que la mayoría de la colonia alemana que comparte alojamiento con nosotras, lee. Desde la tumbona, porque no se mueven mucho mas, pero siempre con un libro entre las manos. Hay esperanza, amigos.  Nosotras ya llevamos tres, y vamos a por el cuarto. Y además de la lectura, si abres bien los ojos, el entorno te puede poner delante otras mil posibilidades. A mi por ejemplo me puso una tabla y aquí que llevo cinco días bañándome e intentado coger olas gracias a algún turista que no podía facturarla 🙂

30122870_10155763779936137_847083017_o.jpg

Pero el ejercicio de la mente se complementa con el del cuerpo asi que no os olvidéis de mover todo lo que acabáis engullendo, devorando, comiendo, zampando o como queráis llamarlo, en el buffet. Porque si, os pongáis como os pongáis, llevo fijándome cinco días y todo el mundo se pone como el tenazas, si no es de patatas fritas es de postres, y si no de vino o de cocacolas o de ensaladas que esconden filetes de carne y cosas empanadas. Nadie lo dice en voz alta pero todos los piensan “ya que lo pago…” (esta es una reflexión muy española que se exporta con facilidad a otras culturas). Total, que comáis lo que os de la gana, que para eso estáis de vacaciones, pero luego dar paseos largos y curativos por la playa, que eso si que alimenta.

30223216_10155763780121137_829010053_o.jpg

Y por último, pero no menos importante, la enseñanza fundamentaL: NUNCA ESTÁ TODO INCLUIDO. Como en la vida. Es una enseñanza muy importante que te tienes que llevar de aquí, cuando llegas muy confiado con tu pulserita, pensando que te vas a comer (literalmente) el mundo y te cruzas con los del Bussiness Club, el Dominus Group o el Continental Style, con otra pulserita distinta y siempre un añadido: un vino más exclusivo, una zona especial para estirar las piernas… Los hoteles son como la vida misma, y no está de más que nos recuerden que nunca pero nunca tendremos todo incluido.

Y que tampoco nos hace ninguna falta. 

 

 

 

 

 

Anuncios

Kioskerman

Acabo de descubrir a Kioskerman y ha pasado al instante a mi lista de ilustradores favoritos, junto con Troche, Tute y Liniers.

eden2.jpg

Desde 2004, Kioskerman (nombre artístico del autor argentino Pablo Holmberg) publica en internet (www.kioskerman.com) sus tiras. Se le podría comparar, por su imaginario mundo, y capacidad para emocionarte y hacerte sentir parte de dicho mundo, al gran Liniers. Kioskerman nos muestra historias relacionadas con el humor, absurdo (algún retazo de Kafka) y el amor, pero desde otro punto de vista. En sus propias palabras ” me interesa la tira no humorística que lleva a un sentimiento que no es la risa o la alegría”. Su camino, destaca, es la poesía.

 

 

Perfumerías Avenida gana su séptima Copa de la Reina

Y nosotras otra año más con ellas 🙂 Ya son más de diez los que llevamos acompañando al equipo, viajando de madrugada, conociendo ciudades, reconociendo momentos en otras, recordando entrenadores, jugadoras, situaciones y otras historias que no podemos compartir.

20375878_10214948035951821_7046626364102249754_n.jpg

Nos gusta el Avenida porque nos gusta el baloncesto, porque juegan mujeres y nosotras también fuimos un equipo una vez y lo seguimos siendo aunque no juguemos al baloncesto, y porque nos gusta Salamanca, y el Perfumerías Avenida es de lo mejor que tiene esta ciudad, tan seria a veces, tan recia, que al menos puede presumir de humanidad, generosidad, compañerismo, entrega, emoción e ilusión en todos los partidos.

DUDWt19X4AAlDvX.jpg

Nos ha gustado volver a Zaragoza y pasear por una ciudad que se parece tanto a la nuestra, con falsos chinos, monumentos, una gastronomía de escándalo y rincones bonitos por descubrir.

DUDpYJQW0AEznB1.jpg

Y también nos han gustado mucho compartir este viaje con Angel, con Inma, con David, con Jaime y con toda la peña de Halcones Charros y los locos que se subieron en los autobuses a las 4 y media de la mañana del sábado para compartir una ilusión, tres partidos y un sentimiento muy azul que nos ha unido. ¡GRACIAS!

DUDpYJRWsAALajj.jpg

Lisboa para curiosos

Cuando la ciudad se cayó – literalmente- por un terrible terremoto en 1755 tan solo quedó en pie el 10 por ciento de los edificios, murieron más de 90000 personas y ¿sabéis qué dijo el primer ministro, el Marqués de Pombal? Se cuenta que respondió a quien la preguntó qué hacer: “Cuidar de los vivos, enterrar a los muertos”.

E066019F-63E3-4060-BD71-EE0817EF5264.jpeg

Las ciudades son de quien las camina y pocos saben que ese empedrado tan característico de Lisboa está formado -en parte- por las ruinas de los edificios que cayeron en el terremoto y que demuestran que caminamos sobre la Historia, a cada paso que damos.

F9768166-8B81-44A1-AE9A-4861A8FD45E8.jpeg

Cualquiera puede ir a Lisboa y visitar la Torre de Belém, el Monumento a los Descubridores, los Jerónimos, la Catedral, el Castillo o comer unos pasteles de nata. De hecho, es un buen plan, pero también es bueno perderse en sus calles, descubrir rincones más ocultos o disfrutar de algunas de sus curiosidades.

F7434E6A-546F-469F-B229-90294607CB15.jpeg

Allí está la librería más antigua del mundo, Livraria Bertrand, fundada en 1732 y escondida en la Calle Garrett, en medio de una vorágine de turistas que entran en todas las tiendas del barrio Chiado. Allí se esconden los clásicos de Saramago y Pessoa y también los curiosísimos libros de las editoriales Tangerina, Orpheu Negro o Pato Lógico, solo algunas de las más destacadas en el panorama de la edición de literatura infantil en portugués.

B8647DF4-8E54-4C03-9D88-300178D5B829.jpeg

Mas lejos – accesible en tranvía o a pie para los valientes- está el LX Factory, un histórico complejo industrial reconvertido  en el mercado más vanguardista de Lisboa: tiendas de diseño, restaurantes y arte urbano que se presenta como una fábrica de experiencias donde es posible intervenir, pensar, producir, presentar ideas y productos.

34281FC8-BA20-49B3-A63E-698F41565E8DA7CC1123-1E29-4C8B-A7A0-A56EA69CD30463DBECC6-A918-45F4-8E32-129303341C4D

Y para descansar nada mejor que una bonita puesta de Sol a orillas del Tejo – Tajo para los más españoles-, con una Sagres o un vinho branco de la mano.

CA6906C4-2DAF-4546-B601-E83E477159D0.jpeg

La gastronómia lisboeta es ideal para reponer fuerzas. Hay mil lugares que merecen la pena para disfrutar del bacalao a bras, sardinhas grelhadas, bifes, … especialmente recomendables son los que conservan el espíritu portugués más tradicional, con manteles blancos de papel sobre manteles de tela de cuadros y bandejas de latón hasta arriba de patatas y arroz. Pero también hay otros espacios más de vanguardias como el Mercado de Ourique y el Mercado de la Ribeira, ideales para experimentar nuevos sabores, mezclar culturas gastronómicas y vincular al antiguo con lo nuevo.

DB88D573-77FC-41FA-B051-B665E179485D.jpeg

Para los más pacientes, la marisquería Uma, con el mejor arroz de marisco de la ciudad (y probablemente el mejor que he comido en mi vida), y colas para entrar de mínimo una hora.

4D92878B-1584-4365-8A0C-0364139E48BB.jpeg

Y después otro paseo por los secretos de la ciudad a través de sus miradores, algunos más conocidos y trendys- como el De San Pedro de Alcántara- y otros escondidos como los de La Mouraria, un barrio vivo en cuyas callejuelas nació el fado y donde hoy se mezclan las nuevas tendencias con una orgullosa historia de siglos. Merece la pena perderse por sus recovecos.

5D774CBD-CB74-4D37-AB22-A10673B0F958C2ED74F5-9F29-43CB-B6D4-E9008788746BA5AEBD11-03CA-4308-9891-CD0CE1BF6FC1

Lo siento por no insistir más en el Barrio Alto con su vida nocturna o en la plaza del Comercio con sus miles de turistas, en montar en el tranvía 28 o ponerse hasta arriba de pastelitos de Belém. Que también. Pero la ciudad que yo he visto no es esa, al menos no es así como me gusta verla.

2B366125-DCC2-47E2-9270-5515240E275D

La Lisboa que yo he vivido está hecha de experiencias, de momentos bonitos, de historias, de manteles de cuadros y bandejas. Está llena de saudades, y como decía Fernando Pessoa: “So portugueses conseguem senti-las bem, porque tem essa palavra para dizer que as tem”.

Déjame salir

Hoy os recomiendo una película increíble para reconciliarse con el cine y pagar 7 euros sin cargo de conciencia ni miedo de estar tirándolos a la basura porque vas a ver algo que ya te han contado antes de otra forma diferente. Para nada.

Se llama “Déjame salir” y cuenta la historia de una pareja que se acerca un fin de semana a conocer a los padres de ella. A partir de ahí empiezan a entrar en juego otros factores: por ejemplo, que ella es blanca y él es negro. Que viven en una zona tranquila pero clasista. Y que tienen unos sirvientes que se comportan de una forma terriblemente extraña. A partir de aquí todo lo que os pueda contar se carga el sentido de la película.

Trailer-en-espanol-de-Dejame-salir-la-pelicula-de-terror-del-ano_reference.png

Porque es necesario que la veáis dudando si habla de cine social, si es un thriller, una americanada, ciencia ficción o un drama. Tenéis que empaparos con las miradas que intercambian – qué importantes son las miradas- y seguirlas y sentirlas para ir descifrando todos y cada uno de sus curiosos enigmas.

De verdad, no dejéis de verla.

10 cosas curiosas sobre Bélgica

1. Bélgica engorda. Pero mucho. Y cómo no va a engordar si su dieta consiste en Patatas fritas con salsa, cerveza y cofres con chocolate. Ellos te lo dicen de otra manera, que parece hasta que engorda menos: fritten, bier en een waffle met chocolade, alstublief. Pero engorda.

FullSizeRender[2].jpg

Estación de Brussels- Nord

2. Nunca sabes en qué idioma te van a hablar. En la zona flamenca – Leuven, Gante, Amberes- hablan neendarlés; en la zona balona hablan francés; y en Bruselas lo mismo te dicen hola que dag, merci que danke, so que arre. De ahí que haya grupos de turistas hacinados en las estaciones de tren en medio del desconcierto porque quieren ir a Gante y no saben que se dice Gent, o Lovaina Leuven o Louvain y repitan en taquilla sin que ningún belga los entienda “one ticket to Amberes, one ticket to Amberes!!!!!!!

FullSizeRender[3].jpg

Panorámica de una calle en Gante

3. Los belgas son muy importantes. Si, os parecerá una tontería, y pensaréis que no hay gente de Bélgica que sea ni muy famosa ni conocida pero estáis terriblemente equivocados. El asfalto de las carreteras lo inventó un belga. Otros dos, hermanos, la pintura al óleo. El plástico moderno también lo inventaron en Bélgica. Y las www que tecleamos todos los días vienen de allí. Los patines en línea son belgas, la teoría del Big Bang, Nueva York es un poco belga ¡hasta el Manifiesto Comunista, que se escribió allí!

FullSizeRender[4].jpg

El auténtico Manneken Pis de Bruselas

4. Audruey Hepburn es belga, Jean Claude Van Damme, Rubens, Beethoven tiene familia flamenca, Tintín, Asterix, Hernandez y Fernández, Lucke Luke, Los Dalton, ¡todos son belgas!

FullSizeRender (11).jpg

El mayor de los Dalton, Joe, localizado en el Atomium.

5. Para disfrutar del país es imprescindible que viajes en tren y con un Rail Pass. Este fabuloso bono de diez viajes en blanco te permite recorrer de punta a punta los lugares que escojas y que dentro del mismo itinerario, puedas ir visitan en el mismo dí, ¡pagando solo un billete! Me explico: tú rellenas como origen Brussels Nord y como destino Ostende y te subes a un tren que vaya primero a Gent- Gante. Luego a otro que llegue a Brugge- Brujas. Y por último al de la costa con destino Oostende- Ostende. Tres por uno. Más el de vuelta. Bueno para tus bolsillos, bonito para tus sentidos.

FullSizeRender[1].jpg

Preciosa escultura de Nello y Pastrache en Amberes.

6. Qué arte tienes, Bélgica. Nunca te cansarás de disfrutar de la amplísima gama de creaciones artísticas que te ofrecen las ciudades belgas: desde el arte flamenco más clásico hasta el surrealismo pasando por apuestas contemporáneas. Y llama la atención lo mucho que cuidan el diseño ya sea de carteles en las calles, escaparates, joyas, anuncios…

FullSizeRender (9).jpg

Cartel de un museo belga.

7. Puedes disfrutar de los contrastes mientras no se conviertan en extremos. Me explico, en ciudades como Bruselas conviven riqueza y miseria en el mismo entorno, neerlandés y francés, cristianos y musulmanes. Y no es ningún problema, siempre que se respete y que los contrastes no se lleven a los extremos. He visto cosas que me invitan a pensar que hay algo de racismo en territorio belga pero también he visto militares en la estación descargando maletas de señoras mayores y empleados de un quick dándole comida a un homeless. Contrastes.

FullSizeRender[1].jpg

Plaza de la Bourse, lugar de encuentro para toda la población.

8. Hay que ser curioso cuando uno viaja. Por ejemplo, una de las partes que más me ha gustado de Bruselas en el Mercado de las Pulgas, en El Barrio de Marolles, que no está marcado como ruta turística. Y me fascinó sentarme en la orilla Del Río en Amberes y descubrir ¡que no hay puentes! En Brujas disfruté especialmente  con el silencio del precioso jardín del Beguinaje, frente a tanto turista..  Y esta misma mañana casi me vuelvo loca en e museo Magritte, en Bruselas!! 🙂

IMG_1643.JPG

Recorrido de los murales de cómic en Bruselas.

9. No os asustéis cuando escuchéis hablar en flamenco. Yo hice un curso básico y es mucho más fácil de lo que parece. Dos pistas: hay muchas palabras que se escriben de forma parecida a como suenan en inglés, y hay otras que son iguales al alemán. Si mezclas todo, ¡te sale el dutch! Gracias se dice dank-u y de nada bedanks. Por favor es alstublieft, y hola, dag. Hora es uur. Hotel es hot. Si es ja. Y no es nee. Y para todo lo demás, Google translate.

FullSizeRender[3].jpg

Plaza de Amberes.

10. Y así llegamos al final. Mi recomendación es que sea cual sea vuestro destino, hagáis uso de la tecnología para hacerlo más accesible y fácil. Se supone que para eso la inventaron así que hagámoslo. Por ejemplo, cuando sales fuera normalmente no tienes datos en el móvil, porque salen muy caros, pero hay aplicaciones maravillosas como MAPS ME – y lo pongo en mayúsculas- que funcionan sin conexión, te geolocalicen, te quedan en itinerario que hayas buscado previamente, te ofrecen información adicional si está disponible y no se llevan toda la batería de un plumazo. Hiperrecomendable, de verdad. Si no la tenéis, descargarla. Es como el viejo mapa pero en tiempo real y con la magia de la geolocalización sencilla y guiada.

België verrast!

La Belgique surprend!

Belgium is surprising!

Bélgica sorprende!