10 lugares imprescindibles del Argarve

1. La playa de Beliche: pertenece a la población de Sagres y no sabría explicaros por qué, pero tiene algo especial que no encontrareis en el resto. Un azul más intenso, unos acantilados más escarpados, un viento más afilado… y una paz que no se explica con palabras.

B935DA76-1265-45CB-98D3-2315BD93C82D.jpeg

2. El Cabo de San Vicente: allí donde termina el mundo  y donde también sopla mucho el aire (llevad siempre algo de abrigo) merece la pena hacer una parada sin prisa y jugar con el sol cuando se pierde en el horizonte. Es abrumador sentir tanta naturaleza alrededor y verla con la distancia suficiente como para formar parte de ella, sin pensar en nada más.

E26CE2F8-E5BE-43F6-B20D-CB829C0F703A.jpeg

3. El entorno de Cacela Velha, un pueblo pequeño que, aunque ya es muy turístico, conserva el encanto de visitar sus playas en barco ( al menos cuando sube la marea no existe otro medio), pasear por sus cuatro calles blancas y limpias y disfrutar de una sensación que ayuda a olvidar el turismo de masas.

4B5938DC-6BC8-4AF9-A0FE-74ADFCF05EA4.jpeg

4. El mercado de Loulé y su entorno: porque no todo en el Algarve son playas y merece la pena visitar este lugar con más de cien años de Historia que está lleno de olores y sabores. Piri-piri, sardinhas, miel, aceite de oliva, vino con denominación de origen y otras delicias para los sentidos que también son parte importante de los viajes. Un pueblo con mucho sentido, sin duda, ideal para los sibaritas amantes del buen comer y el buen beber.

2EEBD08F-D4C2-40D2-9432-18FC9F0D0CDC.jpeg

5. La punta de Piedade en Lagos: tanto la playa de Santa Ana como la de Don Camilo son de obligada visita pero están tan masificadas que no encontraréis en ellas mas que el placer de inmortalizar el lugar en unas cuantas fotografías. En cambio, en la Punta de Piedade el mar juega con las rocas y las moldea a su gusto. Tanto si decidís visitarla en barco como en kayak o simplemente disfrutar del espectáculo en la distancia, os sentiréis sobrecogidos por la fuerza de la naturaleza. Impagable.

6. La vida de Portimão; posiblemente una de las ciudades con más movimiento del Algarve. La playa de Rocha es larguísima y no solo merece un buen baño sino que está repleta de posibilidades de ocio. Alquiler de motos de agua, kayak, vela… las propuestas son infinitas para disfrutar del entorno de una manera más activa. Y luego el paseo por el centro, bullicioso, lleno de tiendas, os reconciliará con el turismo más tradicional.

6CF8D753-8AFC-4130-AF9C-732BC4753802.jpeg

7. El pueblo de pescadores de Olhao: es una pequeña población también ligeramente alejada del epicentro turístico pero con mucho que ofrecer. Al ser un pueblo tradicional de pescadores es inevitable pasear por sus callejuelas y perderse en ellas, pero también es una buena idea sustituir el paseo por una buena ración de marisco, disponible en todos los restaurantes del puerto. Además,       cuenta con un importante número de obras de artes urbano que están convirtiendo a la ciudad en un punto de paso de hípsters. Merece la pena.

6D6DE800-7303-46BD-9278-9224D4A88EC4.jpeg8. Las playas de Lagoa: este es una recomendación redundante. Todo el mundo quiere ir a la playa de Benagil o a la de la Marina, a visitar las cuevas en kayak o a pasear entre las grutas que va creando el mar en las rocas, buscando la foto perfecta. Muchas de las imágenes que promocionan el Algarve son de estos dos rincones y, bueno, personalmente creo que las hicieron en diciembre a las 9 de la mañana de un día cualquiera porque si no, lo normal es encontrar estas playas abarrotadas, esperar por el barco o el kayak durante horas y mover continuamente tu toalla huyendo de la subida de la marea o de las pisadas de los cientos de turistas que abarrotan la zona. Si, es un paisaje recomendable, pero sabiendo la realidad.

AA321FFE-D80C-4CA2-A964-6115313F7098.jpeg

9. Merece la pena curiosear cualquier rincón de cualquier sitio que visitéis, está es mi recomendación más personal. No importa que no aparezcan en las guias o que no sean los mejores restaurantes de TripAdvisor. Los espíritus curiosos encuentran siempre lugares que se quedan grabadas en la retina y no tienen por qué venir recomendados. A lo mejor eres tú el que tiene que recomendarlos. Piénsalo.

47847495-8B9C-4658-84C8-88108795C156D1C5CB20-F589-462C-A9B7-C565F9BD43D210. Y no olvidéis nunca parar siempre un poquito cada atardecer. Porque allí los atardeceres, estéis en la playa que estéis, en la ciudad que sea, son memorables. Y esos si que se quedan grabados, pase lo que pase, como recuerdos imborrables.

7E72ADCD-9D0F-4C62-A439-8D33743AE4B1.jpeg

Anuncios

Perfumerías Avenida gana su séptima Copa de la Reina

Y nosotras otra año más con ellas 🙂 Ya son más de diez los que llevamos acompañando al equipo, viajando de madrugada, conociendo ciudades, reconociendo momentos en otras, recordando entrenadores, jugadoras, situaciones y otras historias que no podemos compartir.

20375878_10214948035951821_7046626364102249754_n.jpg

Nos gusta el Avenida porque nos gusta el baloncesto, porque juegan mujeres y nosotras también fuimos un equipo una vez y lo seguimos siendo aunque no juguemos al baloncesto, y porque nos gusta Salamanca, y el Perfumerías Avenida es de lo mejor que tiene esta ciudad, tan seria a veces, tan recia, que al menos puede presumir de humanidad, generosidad, compañerismo, entrega, emoción e ilusión en todos los partidos.

DUDWt19X4AAlDvX.jpg

Nos ha gustado volver a Zaragoza y pasear por una ciudad que se parece tanto a la nuestra, con falsos chinos, monumentos, una gastronomía de escándalo y rincones bonitos por descubrir.

DUDpYJQW0AEznB1.jpg

Y también nos han gustado mucho compartir este viaje con Angel, con Inma, con David, con Jaime y con toda la peña de Halcones Charros y los locos que se subieron en los autobuses a las 4 y media de la mañana del sábado para compartir una ilusión, tres partidos y un sentimiento muy azul que nos ha unido. ¡GRACIAS!

DUDpYJRWsAALajj.jpg

De viaje por Sicilia: 2000 kilómetros en una semana

Dicen que Sicilia está de moda, quizás por eso todo el mundo tiene a algún conocido que ha ido o irá a la isla. Vosotros me tenéis a mi, y aquí va mi crónica de una semana en tierras Sicilianas. Ya sabéis que mis rutas no son las más tradicionales del mundo pero yo las comparto, por si hay por ahí algún ser raro o curioso que quiera viajar un poco más por libre y descubrir la otra parte de la foto que todo el mundo sube pero nadie explica.

Al contrario de lo que recomiendan (dormir en distintas ciudades para poder ver la isla en ruta) nosotros reservamos un hotel cerca de Palermo, el Domina Bay Zagarella, y después de recoger el coche alquilado en el aeropuerto nos pusimos rumbo alli. Un hotelazo, nada más llegar nos colocaron la pulsera y nos tembló un poco el pulso, ¿y si nos recluíamos allí toda la semana? Piscina, acceso directo al mar, Pool Bar… Pero después de pasar allí unas horas se nos quitó el gusanillo.

IMG_4941.JPG

Nuestras vacaciones tenian que ser extenuantes, teníamos un coche al que hacerle el rodaje y un montón de kilómetros por delante que recorrer, de lugares bonitos por explorar y de spaguettis con almejas por disfrutar. Así que dormimos bien y así empezó el viaje.

DÍA 1: Castellamare do Golfo, Scopello y Trapani

No madrugamos mucho, para qué os vamos a engañar, pero escogimos lugares bonitos que nos permitieran conocer el Oeste de la isla y además darnos un bañito. La primera parada fue Castellamare do Golfo, llamado así por que tiene casi un castillo en el mar y está en un Golfo. Fin. Es un pueblo bonito, si, pero no tiene mucho más. Su playa es normalita y lo mejor casi las vistas desde la carretera cuando prosigues el camino.

IMG_4970.JPG

La siguiente parada fue Scopiello, un pueblo muy pequeño que nos enseñó la primera lección: aparcar el coche en Sicilia siempre cuestas dinero. Lo dejamos en el parking de la entrada y disfrutamos de sus cuatro callecitas antes de bajar a la playa. Comimos en el Vincent Bar en una esquina súper coqueta donde todos los turistas pedían Pani Cunzatu (un bocadillo con tomate, anchoas, queso y aceite) y de postre un Canolo (tubito de masa enrollado con ricotta dentro) que nos sirvió para todo el viaje. No más canoli. No somos de dulce. Después para bajar a la playa cogimos un atajo y llegamos a la Tonnara de Scopiello, una antigua atunera reconvertida en playa a la que puedes acceder por cuatro euros. Las vistas son muy bonitas pero… el contraste de las fotos antiguas del lugar todo lleno de pequeños barcos pesqueros y trabajadores con los yates y barcos de recreo que ocupaban ahora su lugar… da que pensar, la verdad.

IMG_5325.JPG

Cogimos de nuevo el coche y después de dos bañitos llegamos a Trapani a media tarde, tiempo suficiente para ver un precioso atardecer y pasear por sus dos calles centrales, Via Garibaldi con sus palacios barrocos o Via Vittorio Emanuele con su recorrido de iglesias. Después de un día intenso pusimos rumbo a Palermo y nos dimos cuenta de que habría que alternar entre ajetreo y descanso, que para eso estábamos de vacaciones.

IMG_4990.JPG

Consejo del día: es imposible verlo todo, así que acorta itinerarios y disfruta del viaje 🙂

Banda sonora del día:

Día 2: Agrigento, la Scala dei Turqui y Poggioreale Vecchia

Aunque nos recetamos descanso al día siguiente nos levantamos con ganas y pusimos rumbo al Sur, a descubrir las maravillas de Agrigento. Aquí me vais a permitir un inciso, y es que aunque todo el mundo diga que en Sicilia se conduce fatal y que las carreteras son malas… es todavía mucho peor que eso. A no ser que vayas por autoestrada o autovia, conducir por sus nacionales o comarcal es es un infierno, y ya ni te cuento si encima están en obras y cada dos por tres te cortan carriles, te obligan a cambiarte a al otro lado o vas en caravana con cinco camiones. La parte positiva es que te da tiempo a admirar el paisaje y que que lgente que vaya a la isla dentro de diez años va a disfrutar de unos carreterones de impresión. La negativa es el resto.

IMG_4999.JPG

Llegamos a Agrigento y tardamos tanto que yo creo que en El Valle de los Templos se habían caído algunas piedras más. Aún así pagamos nuestra entrada, hicimos nuestras fotos y disfrutamos con la historia de los dioses de antes que tenían tanto ingenio y ganas de perdurar en el tiempo que sus construcciones llegan hasta nuestros días. Hagamos unos segundos de reflexión, imaginando qué estamos dejando nosotros con Historia y calidad para dentro de unos cientos de años…

 

Me lo temía. Sigamos pues, con el viaje. Nos pusimos rumbo a la Scala dei Turquía, una palYa con rocas blancas también muy mencionada en las guías. Antes hicimos una paradita  para degustar spaguetti con almejas y gnochis a la Siciliana en la Pizzería Mediterráneo, y los dos platos estaban buenísimos. Cuando llegamos a la playa volvimos a repetir el mecanismo, coche en el parking y acceder al lugar siguiente a una marabunta de turistas.

IMG_5018.JPG

Al llegar hicimos la foto y nos dimos un baño, planteándonos seriamente si no habría lugares en Sicilia menos transitados que los que intentábamos disfrutar. En el camino de vuelta nos negamos a sufrir la misma carretera así que decidimos dar un pequeño rodeo y fue así como llegamos a Poggioreale Vecchia.

IMG_5024.JPG

Este lugar es mágico y yo mandaría a todos los turistas a que pasaran por allí. Era un pueblo normal y corriente hasta que en 1968 un terremoto lo arrasó y todos sus vecinos tuvieron que abandonarlo. Desde entonces, quedó como un pueblo fantasma y aunque ahora mismo está cerrado a los visitantes siempre hay un camino por el que acceder si se quiere visitar (concretamente el que sale por detrás De la Iglesia hasta la carretera de arriba). Es increíble cómo te puede cambiar la perspectiva una historia como esta en medio de todo el turisteo y de coches por tres carriles que no existen o parkings gratuitos que se hacen de pago. Nosotros llegamos ya casi de noche pero de verdad merece la pena acudir con todo el respeto del mundo y hacer una foto que recuerde que un país, por muchas luces que tenga, también tiene sus sombras.

Consejo del día: si construyes algo utiliza buenos materiales y preocúpate bien de los cimientos.

Banda sonora del día:

Día 3: Cefalù

Amanecimos con tranquilidad y decidimos pasar la mañana en las hamacas a pie del mar del hotel. Es un tratamiento para vacaciones que recomiendo a todo el mundo 🙂

IMG_4929.JPG

Con las pilas cargadas decidimos comenzar la exploración del Este de la isla y fuimos hasta Cefalù, un pueblo pequeñito y muy recomendado en todas las guías. Merece la pena, la verdad, por sus calles y por la puesta de sol sobre la roca, además del Pantocrator que se esconde en su catedral, pero las playas son arena de otro costal. Al ser tan turístico o pagas tú hamaca o te arriesgas a dormirte la siesta en tu toalla y despertar abrazado al que tienes al lado. En hora punta no hay hueco ni para apoyar la sandalia. Aún así, no dudéis ni por un momento que conseguimos encontrar hueco, darnos un baño y dormir un rato 🙂 Después disfrutamos de la puesta de sol y nos sentimos muuuy afortunados.

IMG_5094.JPG

Consejo del día: hagas lo que hagas, ponle cabeza.

Banda sonora del día:

Día 4: Volcán Etna, Catania y Taormina

Tocaba nuevo día de conquista y decidimos madrugar y aprovecharlo para subir al Etna y visitar luego toda la Costa Este de la Isla. Llegar al Refugio Sapienza – donde se coge el funicular- desde Palermo no fue cosa fácil, el último tramo es una carretera de sierra con millones de curvas que superamos con nota. Y al alcanzar el refugio toca decidir cómo subir. No os voy a engañar, es todo una cuestión económica más que física o moral. Puedes subir completamente gratis – pagas el parking, por supuesto- y hacerte los dos tramos -el del funicular y luego el de los autobuses 4×4- andando, en bici o saltando como quieras. Pero o vas bien equipado (con bastones, calzado, agua y tiempo) o si no la aventura se convierte en el infierno. Nosotros subimos -ni lo dudéis por un momento- primero en funicular y luego en autobús cuatro por cuatro. Cada viaje de funicular y cada viaje de autobús sale más o menos a quince euros así que si le añadís el precio del parking esta foto tan bonita que os pongo a continuación cuesta 130 euros.

IMG_5150.JPG

Pero es preciosa:-) y puedes pasear entre los cráteres anteriores a la cima y freír un huevo si te has acordado de llevarlo.

IMG_5184IMG_5313

Después de la aventura de Etna (que fuera de bromas es imprescindible) pusimos rumbo a Catania. Como ciudad nos gustó mucho, tiene aires de Cultura y decadencia a partes iguales. Paseamos por  el centro, llegamos al mercado del Pescado por el olor y nos dio pena no tener más tiempo para disfrutarla.

IMG_5219.JPG

Solo nos quedaba Taormina, y tuvimos la malísima suerte de llegar hasta la Isola Bella y que estuviera tan llena que no pudimos ni aparcar, o intentar ver el Anfiteatro romano y que estuviera cerrado por un concierto. Aún así, para mí Taormina es y será siempre una de las ciudades más bonitas del mundo porque por encima de lo que vemos, hay otras cosas, y la que pasó allí no la olvidaré jamás.

IMG_5223.JPG

Consejo del día: Taormina resume en sí todo lo que hay en la Tierra capaz de atraer la vista, la imaginación y el espíritu.

Banda sonora del día:

Día 5: Palermo

Después del Etna si que conviene tomarse un descanso y nosotros volvimos a nuestro plan original de tumbona frente al mar. Con la energía del sol y del agua, decidimos pasar la tarde en Palermo, y haya allí que nos fuimos. De todas las ciudades posiblemente es la que más me ha desencantado, porque exceptuando la zona del centro turístico – Cuatro Canti, la Fontana Pretoria, la catedral o el Teatro Masimo, todo casi en la misma calle- el resto es desastroso e incluso sucio. No visitamos las famosas catacumbas, es cierto, pero tampoco nos quedamos con ganas porque esperábamos una ciudad con más luz, con otra vida.

IMG_5319.JPG

Consejo del día: no pierdas el tiempo.

Banda sonora del día:

Día 6: Capo Plaia y Capo d’Orlando

Aquí si que ya nos planteamos y desde por la mañana decidimos apostar por una playa que nos permitiera disfrutar de la isla como tal, sin agobios de turistas ni tiendas de souvenirs. Y la encontramos. Justo antes de Cefalu, paramos en Capo Plaia y disfrutamos de unas playas de más de uno y dos kilómetros de longitud con aguas cristalinas para disfrutar del amar Tirreno. No massagio, no ochiali, no coco bello, solo algunos bañistas y nosotros. Impagable.

IMG_5280.JPG

Por la tarde decidimos seguir apostando por esta costa y nos acercamos hasta el Capo d’Orlando, donde encontramo otra playa muy similar que, aunque cambió la arena por piedras, nos regaló uno de los atardeceres más tranquilos y bonitos que yo he visto en mi vida.

IMG_5322.JPG

Consejo de día: “Las vacaciones consisten en no tener nada que hacer y disponer de todo el día para hacerlo”. Robert Orben

Banda sonora del día:

Día 7: Monreale y vuelta

Como solo podíamos disfrutar de la mañana, decidimos acercarnos hasta Monreale y dar un paseo por sus callejuelas. Su catedral es uno de los ejemplos más representativos del arte de Sicilia, tan repleto de conquistas y asaltos que uno nunca sabe ya de dónde vino lo que está viendo.

Cuando nos montamos en el avión fuimos conscientes de todo lo que habíamos hecho en solo una semana, casi dos mil kilómetros y muchos rincones increíbles, pero también nos hemos dado cuenta de que las vacaciones no son solo viajes de descubrimientos de lugares sino también de momentos únicos, y que por encima de todo con el tiempo, todos los viajes terminan en el mismo lugar, en casa 🙂

IMG_5297.JPG

 

Camino Lebaniego. Tercera etapa.

camino-lebaniego-etapa3.jpg

Esta mañana amaneció soleada, respiramos hondo, nos metimos un buen desayuno entre pecho y espalda, y emprendimos ruta hacia Castro Cillorigo. De nuevo os recuerdo que somos gente fuera de lo normal y por eso no comenzamos en Cabañes sino que nos ahorramos casi la mitad de la etapa para evitar desfiladeros o pasos complicados, y comenzar directamente en terreno llano.

No pudimos, por tanto, caminar por La Hermida pero qué bonito es el desfiladero, aunque sea desde el autobús. Es uno de esos momentos en los que la naturaleza te sobrecoge con su fuerza y tú te quedas callado y simplemente la observas.

A las 9 empezamos a caminar una etapa que se preveía fácil. De hecho, al juntarnos con el Camino De Santiago comenzamos a caminar con mucha gente y llegamos a Potes con el tiempo suficiente para sellar, ya sabéis que sellar es imprescindible. Muy imprescindible.

IMG_4182IMG_4241

Y después llegaron los tres kilómetros de subidita hasta el monasterio, un poco terribles con sol y con la prisa por llegar a la misa del peregrino pero… misión cumplida. Impresionante la cantidad de gente que había. Si este año sigue así, tendrán que tomar medidas porque la afluencia es increíble, cosa que por otra parte es muy buena. Total, que después de la misa nos fuimos todos tan ricamente a comer a Valdecoro, en Potes.

En el camino de vuelta paramos en Lebeña y la chica que hacía de guía en la iglesia nos devolvió la sonrisa. Nos colamos en una visita que ya había empezado y ella, que más dulce no puede ser, intentó frenarnos pero ya estábamos dentro de la Iglesia y no habia manera. Fernando le decía que solo éramos nueve y que ya estábamos dentro. Ella le decía que teníamos que pagar, al menos, un euro y medio por peregrino normal o solo un duro si veníamos con autobús. Y Fernando, que no acababa de enterarse del todo, le decía que le cobrara la entrada de nieve peregrinos y un autobús. Y mientras Julia, mi madre y yo nos despatarrábamos de la risa, Jesús metía cizaña y decía que lo nuestro no era autobús, que era muy pequeñito. Qué momentos.

IMG_4196.JPG

Cuando la guía pudo comenzar a hablar nos contó un montón de anécdotas sobre la iglesia, con esa voz tan dulce que tiene, como la vez que robaron la talla de la Virgen de la Leche y la encontró mucho tiempo después la Guardia Civil en Alicante. La gente de pueblo decía que volvió más morena. O la semana anterior que se les coló una culebra venenosa en la sacristía, y tuvieron que ir hasta los bomberos a levantar el confesionario, porque se había escondido allí. Un show de mujer.

Al final con la tontería salimos de la Iglesia todos con una sonrisa y decidimos irnos a la playa, aunque fuimos un poco por separado porque no queríamos tener que prepararnos en cinco minutos. Así fue como Julia y yo descubrimos una playa interior preciosa, la de Covijeru, y nos dimos un baño como si estuviéramos en el paraíso. No os exagero.

IMG_4284IMG_4267

Y si esto no era suficiente, al llegar al Hostal, Bautista, el dueño (que nos cae genial y nos trata como si fuéramos de la familia) nos había preparado cena especial. Centollas, almejas, sardinas, un festín. Así que se nos ha duplicado la sonrisa. Ya ni nos acordamos de los momentos menos buenos, ¿para qué? Y si se nos vienen a la cabeza, nos ponemos este poema que nos ha recomendado Julia y se nos pasa.

Banda sonora del día: