Siete días en Croacia

Este año si que hemos organizado bien las vacaciones, tan bien tan bien que merece la pena compartir el itinerario e invitar a otros viajeros -y un poco turistas- a disfrutar de la Costa Dálmata como hemos hecho nosotros. Así que aquí va nuestra crónica, llena de playas, curiosidades, buena comida y rincones bonitos de Croacia.

Día 1 y 2: DUBROVNIK

El avión  aterrizó a tiempo y aunque había colas largas en el aeropuerto enseguida estábamos recogiendo nuestro coche de alquiler en la empresa Unirent (la experiencia con ellos ha sido fabulosa). Después pusimos rumbo a la ciudad pero como llevábamos todo bien preparado decidimos hacer una parada para comer y darnos un baño en la playa de Cavtat, un pueblecito que nos pillaba de camino. Comimos nuestros primeros Cevapi – carne a la parrilla típica de los Balcanes- a la orilla del mar y no solo nos dinos un baño de escándalo sino que es una playa equipada con deportes de aventura así que alquilamos una tabla ¡e hicimos paddle surf! (Los precios eran súper baratos, media hora por 30 kunas= casi 5 euros).

459F4C52-2A56-4154-AA93-89F7C77A63F9.jpeg

D9C9F1C9-B697-43D1-896D-1026B2EA9823

Llegamos a la ciudad después de comer y buscamos los apartamentos King, nuestro alojamiento que estaba en el Barrio de Mokosika. Fue un acierto total porque se encuentra en una zona relajada de pescadores, con playa típica de piedras enfrente, un bar ideal para cenar- Vapor Bar-, sitio para aparcar el coche y acceso directo a la parada de autobús que en media hora nos dejaba en la puerta de Pile, la entrada a la ciudad amurallada. En Dubrovnik siempre que podáis prescindir del coche y moveros en autobús mejor, porque es una locura para el tráfico.

41E54C4A-0808-4D48-A13A-0B949E333FCE.jpeg

Por la noche dimos la primera vuelta por la ciudad amurallada y nos encantó. Tiene toda la magia de los lugares con Historia, es totalmente paseable y descubres rincones bonitos en todas las calles. Si eres fan de Juego de Tronos disfrutarás el doble porque en la actualidad todo el turismo está enfocado a disfrutar de los escenarios de la serie, comprar souvenirs… Si eres viajero entra en el Palacio Sponza, sube por la muralla, prueba con el teleférico o incluso, por qué no, reserva una ruta en Kayak por los alrededores de la ciudad amurallada que incluye la visita a unas cuevas y a la isla de Lokrum por 250 kunas.

F670CE8B-BD52-4048-9BAE-BFCB8F7C1286.jpeg

El segundo día en Dubroknik teníamos que decidir que hacer entre todo el abanico de propuestas: el kayak, coger un barco hasta la Isla de Lokrum o a Kórkula,  reservar alguna de las excursiones de Civitatis… pero decidimos apostar por algo que se olvida mucho durante las vacaciones: disfrutar. Así que pasamos la mañana en nuestra playita de pescadores, bajamos en autobús a comer al Kamenice unos mejillones con ajo deliciosos y arroz negro con calamares, y luego por la tarde nos quedamos en la playa de Banje, en la propia ciudad, con vistas a la isla de Lokrum y unas aguas claritas muy tentadoras. Cenamos en el bar Vapor y nos preparamos para emprender viaje al día siguiente.

8E0C6B03-9CA3-49D1-A4A0-3C2E6C2C10F43B3BAD09-CC49-49CE-8796-C7A0B690FF70

Día 3: BRELA

La idea inicial era llegar a Split pero descubrimos una playa preciosa de camino y teniendo en cuenta que teníamos por delante 3 horas de viaje decidimos parar allí en lugar de llegar a la ciudad. El cruce de la frontera con Bosnia- Herzegovina sin problemas ni colas, enseñas el pasaporte y sigues ruta. Llegamos a la playa de Brela justo para comer y descubrimos un lugar muy bonito, con unas vistas típicas croatas a las que ya nos estábamos acostumbrando: bañarse en aguas cristalinas mientras ves las montañas al fondo. Comimos en un puesto de la playa un plato típico de carne rellena con queso y una ensalada también muy de los Balcanes  con tomate, pepino, aceitunas y queso feta. Lo mejor de Brela es sin duda el atardecer, uno de los más bonitos que he visto en mi vida. Y de lo mejor de Croacia, como íbamos descubriendo, la comida, con un amplio abanico de posibilidades que iba desde los rissottos con marisco a los cevapi pasando por los calamares frescos a la parrilla, muy recomendable todo. Incluso nuestro alojamiento , el Bed and Breakfast Rib, con un dueño súper amable que nos ofreció la posibilidad de desayunar en la habitación disfrutando de las vistas al mar.  Encantador 🙂

68AE2C86-2B35-4714-B8CB-6264493614BD93E9F2DD-16C2-4863-8FB6-7CB8FDF297E64056FABB-3208-4852-B69A-4C4E9738E2CE

Día 4: SPLIT, KASTELA y SiBENIK

Por la mañana llegamos a la ciudad de Split, también amurallada y con mucho encanto, pero llena hasta atrás de turismo, lo que supone buscar un parking, atravesar cientos de tiendas con bolsitas de lavanda y aceite o camisetas de “Pirates of Croatia” antes de llegar a la zona de las ruinas del Palacio de Diocleciano o el Templo de Júpiter. Es una ciudad bonita para pasear, callejear y bueno, de nuevo si eres fan de Juego de Tronos harás el Agosto, sino, a lo mejor te pasa como a nosotros y te empieza a picar la curiosidad sobre la Historia de Los Balcanes, los orígenes de la terrible guerra que vivieron hace menos de treinta años y las consecuencias. Nos pasamos todo el viaje en coche buscando información sobre el conflicto y ordenando un poco nuestra propia opinión sobre todo esto tan triste pero tan contemporáneo.

5A19492B-F234-48CB-873C-A98D83296293.jpeg

Llegamos en modo turista hasta Kastela, un conjunto de cinco pueblecitos pesqueros con castillo – de ahí el nombre- y con playa para darse un refrescante baño, pero después no alcanzamos a visitar Trogir, aunque nos hubiera encantado porque debe ser una ciudad medieval con mucho encanto.

Hicimos noche en Sibenik, con la intención de visitar la ciudad al día siguiente, y reservamos un alojamiento también muy recomendable a las afueras de la ciudad, Apartment Kata, donde nos recibió un matrimonio alemán muy pintoresco que había reformado una enorme casa como espacio turístico pero con encanto. Además tenían piscina y nos dimos otro baño nocturno ideal. Luego para comer justo frente al mar hay un montón de restaurantes con platos típicos y esa noche apostamos por la pizza en horno de leña. Deliciosa.

6ABD9167-1A48-49C1-860C-BE7ED6BD21FE.jpeg

Día 5: PARQUE KRKA, SiBENIK y ZADAR.

La mañana la decidimos a visitar el parque Krka por recomendación de un gran amigo y fue todo un acierto. Esta a menos de veinte kilómetros de Sibenik, y puedes elegir entre varias entradas por distintas ciudades. Nosotros apostamos por Lozovak porque estaba muy cerca de la ruta senderista que te permite bajar a la gran cascada sin autobús ni barcos. Cogimos las entradas en la taquilla – 200 kunas cada uno- sin grandes colas y tardamos diez minutos en llegar al inicio de la ruta más sencilla que te permite disfrutar del entorno del parque en tres- cuatro kilómetros hasta llegar a la gran cascada. Allí puedes bañarte mientras disfrutas de las vistas. De hecho, debes bañarte porque es una experiencia increíble. Lleva escarpines porque si no la entrada al agua será demasiado resbaladiza y regálate un ratito de relax impagable. Bueno, impagable no porque cuesta casi treinta euros pero con la cantidad de gente que hay pagando esos precios (y lo poca respetuosa que es a veces con el viajero) si fuera gratis sería más parecido a la cascada del Infierno que al paraíso que es en realidad 🙂

C66AB6EA-C4AC-46BD-8172-849B4394C33D4A9A3092-A045-45CE-B1F9-AED068A5FCA6762C7BD7-2B24-43F2-89C9-83721C48E8E3

Después nos fuimos a comer a Sibenik, otra ciudad con mucho encanto (y mucho turismo). Encontramos un restaurante que nos encantó, el Bistro Luce and Brigitta y comimos los mejores mejillones con espagueti y ajo que he probado en mi vida. Después de la visita pusimos rumbo a Zadar donde llegamos ya de noche.

BDAC5926-A1CE-4AED-A937-6395690C80CB

Día 6 y 7: ZADAR, LAGOS PLITVICE y ZABREB

Zadar es una ciudad pequeña pero con un encanto irresistible. Pasear por sus calles, darse un baño en mar abierto bajando las escaleras del paseo marítimo, descansar en el impresionante Órgano del Mar o disfrutar por la noche del Saludo al Sol son solo algunas de las cosas más recomendables que cualquier que visite la ciudad debe experimentar.

2C4AB7D6-C3B5-4571-934A-9F7231DE2086C9D94039-2A22-4B69-B509-DB19595357CB

Pero también es interesante ser curioso por eso nosotros visitamos el Museo de la Ilusión y pasamos un rato muy divertido experimentando con nuestra imaginación. Luego pateamos la ciudad por las murallas, curioseamos el Mercado de Pescado y verduras, nos dimos un baño relajante, visitamos San Donato, comimos unos platos de pescado fresco riquísimos y nos empapamos de la cultura croata. Si os gusta el arte además de los rincones históricos de la ciudad os recomiendo descubrir el trabajo de Ana Kolega y Marijana Jakelic, dos artistas croatas que presentan un punto de vista muy curioso de sus ciudades 🙂

CC02588F-43B6-4CA0-B45F-7E113C4B98E9

Por la tarde visitamos el pueblo de Nin, que tiene una de las playas de arena más largas del país y por la noche descubrimos un sitio fabuloso para cenar, el 4kantuna, en pleno centro de la ciudad pero con una terraza interior y unos sabores de escándalo.

427CE678-B07F-40D0-9E43-F0FD8B901D11228ECD18-84C6-4CF1-9CA2-5D9C623DAE39

A la mañana siguiente pusimos rumbo a los Lagos Plitvice, un lugar de imprescindible visita en Croacia, pero como no teníamos prisa ni habíamos reservado entrada previamente (hacedlo con dos días de antelación en su web si queréis evitar una cola larguísima) pues paramos en el pueblecito de Posedarje y nos dimos un baño para coger fuerzas. Llegamos al entorno de los Lagos a las 15h, escogimos el aparcamiento 1 que es el que está más cerca de los Lagos inferiores e hicimos una hora de cola para conseguir entradas para las 16h, que como ya son solo de media día cuesta  150 kunas en lugar de 250 kunas por persona. Y elegimos la ruta A, la más sencilla, para disfrutar de la cascada Veliki Slap y del entorno del parque durante 2 horas. Tenéis infinidad de rutas y posibilidades para elegir, algunas conectadas por barco y autobuses, así que planificar bien antes si queréis pasar seis horas caminando, cuatro o dos días enteros. A nosotros nos resultó más que suficiente con la ruta A para disfrutar de los Lagos 🙂

0D98C392-DEC7-42FB-9B84-4C187BB5C193ACE4C310-F1C8-45F5-AB0B-6F0223207FCC

Por la noche llegamos a Zagreb y ojalá hubiésemos tenido un día más porque es la típica ciudad que, si te gusta más viajar que hacer turismo, te enamora. Se acaba el poso artificial que tienen las ciudades de costa, enfocadas tanto a la venta, y llegas a calles y callejones llenos de grafittis, músicos tocando en las plazas, la iluminación justa en los lugares para sentirte un poco como en casa. Todo esto pudimos descubrirlo en solo dos horas gracias al personal del hostel donde nos alojábamos, Swanky Mint, el mejor de todo el viaje. No solo por las habitaciones o el destino continental sino por la bienvenida, el jardín de la piscina, los chupitos de jager y las recomendaciones para una visita express. Gracias a ellos cenamos extraordinariamente bien en el Nokturno – una lasaña de queso deliciosa- y vimos rincones preciosos de la ciudad.

1E316018-2551-454C-A081-0435E745CC27.jpeg

Ahora ya en el avión de vuelta queda recordar todo lo que hemos disfrutado, agradecer los consejos de otros viajeros como nosotros y compartir lo que hemos descubierto para que pueda seguir funcionando este engranaje tan importante que es conocer otras culturas, otros lugares, llenarse de palabras nuevas, de gestos, rincones y costumbres para descubrir qué diferentes y qué iguales somos todos, en el fondo.

Hvala, Croacia!

 

 

 

 

Anuncios

10 lugares imprescindibles del Argarve

1. La playa de Beliche: pertenece a la población de Sagres y no sabría explicaros por qué, pero tiene algo especial que no encontrareis en el resto. Un azul más intenso, unos acantilados más escarpados, un viento más afilado… y una paz que no se explica con palabras.

B935DA76-1265-45CB-98D3-2315BD93C82D.jpeg

2. El Cabo de San Vicente: allí donde termina el mundo  y donde también sopla mucho el aire (llevad siempre algo de abrigo) merece la pena hacer una parada sin prisa y jugar con el sol cuando se pierde en el horizonte. Es abrumador sentir tanta naturaleza alrededor y verla con la distancia suficiente como para formar parte de ella, sin pensar en nada más.

E26CE2F8-E5BE-43F6-B20D-CB829C0F703A.jpeg

3. El entorno de Cacela Velha, un pueblo pequeño que, aunque ya es muy turístico, conserva el encanto de visitar sus playas en barco ( al menos cuando sube la marea no existe otro medio), pasear por sus cuatro calles blancas y limpias y disfrutar de una sensación que ayuda a olvidar el turismo de masas.

4B5938DC-6BC8-4AF9-A0FE-74ADFCF05EA4.jpeg

4. El mercado de Loulé y su entorno: porque no todo en el Algarve son playas y merece la pena visitar este lugar con más de cien años de Historia que está lleno de olores y sabores. Piri-piri, sardinhas, miel, aceite de oliva, vino con denominación de origen y otras delicias para los sentidos que también son parte importante de los viajes. Un pueblo con mucho sentido, sin duda, ideal para los sibaritas amantes del buen comer y el buen beber.

2EEBD08F-D4C2-40D2-9432-18FC9F0D0CDC.jpeg

5. La punta de Piedade en Lagos: tanto la playa de Santa Ana como la de Don Camilo son de obligada visita pero están tan masificadas que no encontraréis en ellas mas que el placer de inmortalizar el lugar en unas cuantas fotografías. En cambio, en la Punta de Piedade el mar juega con las rocas y las moldea a su gusto. Tanto si decidís visitarla en barco como en kayak o simplemente disfrutar del espectáculo en la distancia, os sentiréis sobrecogidos por la fuerza de la naturaleza. Impagable.

6. La vida de Portimão; posiblemente una de las ciudades con más movimiento del Algarve. La playa de Rocha es larguísima y no solo merece un buen baño sino que está repleta de posibilidades de ocio. Alquiler de motos de agua, kayak, vela… las propuestas son infinitas para disfrutar del entorno de una manera más activa. Y luego el paseo por el centro, bullicioso, lleno de tiendas, os reconciliará con el turismo más tradicional.

6CF8D753-8AFC-4130-AF9C-732BC4753802.jpeg

7. El pueblo de pescadores de Olhao: es una pequeña población también ligeramente alejada del epicentro turístico pero con mucho que ofrecer. Al ser un pueblo tradicional de pescadores es inevitable pasear por sus callejuelas y perderse en ellas, pero también es una buena idea sustituir el paseo por una buena ración de marisco, disponible en todos los restaurantes del puerto. Además,       cuenta con un importante número de obras de artes urbano que están convirtiendo a la ciudad en un punto de paso de hípsters. Merece la pena.

6D6DE800-7303-46BD-9278-9224D4A88EC4.jpeg8. Las playas de Lagoa: este es una recomendación redundante. Todo el mundo quiere ir a la playa de Benagil o a la de la Marina, a visitar las cuevas en kayak o a pasear entre las grutas que va creando el mar en las rocas, buscando la foto perfecta. Muchas de las imágenes que promocionan el Algarve son de estos dos rincones y, bueno, personalmente creo que las hicieron en diciembre a las 9 de la mañana de un día cualquiera porque si no, lo normal es encontrar estas playas abarrotadas, esperar por el barco o el kayak durante horas y mover continuamente tu toalla huyendo de la subida de la marea o de las pisadas de los cientos de turistas que abarrotan la zona. Si, es un paisaje recomendable, pero sabiendo la realidad.

AA321FFE-D80C-4CA2-A964-6115313F7098.jpeg

9. Merece la pena curiosear cualquier rincón de cualquier sitio que visitéis, está es mi recomendación más personal. No importa que no aparezcan en las guias o que no sean los mejores restaurantes de TripAdvisor. Los espíritus curiosos encuentran siempre lugares que se quedan grabadas en la retina y no tienen por qué venir recomendados. A lo mejor eres tú el que tiene que recomendarlos. Piénsalo.

47847495-8B9C-4658-84C8-88108795C156D1C5CB20-F589-462C-A9B7-C565F9BD43D210. Y no olvidéis nunca parar siempre un poquito cada atardecer. Porque allí los atardeceres, estéis en la playa que estéis, en la ciudad que sea, son memorables. Y esos si que se quedan grabados, pase lo que pase, como recuerdos imborrables.

7E72ADCD-9D0F-4C62-A439-8D33743AE4B1.jpeg

Perfumerías Avenida gana su séptima Copa de la Reina

Y nosotras otra año más con ellas 🙂 Ya son más de diez los que llevamos acompañando al equipo, viajando de madrugada, conociendo ciudades, reconociendo momentos en otras, recordando entrenadores, jugadoras, situaciones y otras historias que no podemos compartir.

20375878_10214948035951821_7046626364102249754_n.jpg

Nos gusta el Avenida porque nos gusta el baloncesto, porque juegan mujeres y nosotras también fuimos un equipo una vez y lo seguimos siendo aunque no juguemos al baloncesto, y porque nos gusta Salamanca, y el Perfumerías Avenida es de lo mejor que tiene esta ciudad, tan seria a veces, tan recia, que al menos puede presumir de humanidad, generosidad, compañerismo, entrega, emoción e ilusión en todos los partidos.

DUDWt19X4AAlDvX.jpg

Nos ha gustado volver a Zaragoza y pasear por una ciudad que se parece tanto a la nuestra, con falsos chinos, monumentos, una gastronomía de escándalo y rincones bonitos por descubrir.

DUDpYJQW0AEznB1.jpg

Y también nos han gustado mucho compartir este viaje con Angel, con Inma, con David, con Jaime y con toda la peña de Halcones Charros y los locos que se subieron en los autobuses a las 4 y media de la mañana del sábado para compartir una ilusión, tres partidos y un sentimiento muy azul que nos ha unido. ¡GRACIAS!

DUDpYJRWsAALajj.jpg

De viaje por Sicilia: 2000 kilómetros en una semana

Dicen que Sicilia está de moda, quizás por eso todo el mundo tiene a algún conocido que ha ido o irá a la isla. Vosotros me tenéis a mi, y aquí va mi crónica de una semana en tierras Sicilianas. Ya sabéis que mis rutas no son las más tradicionales del mundo pero yo las comparto, por si hay por ahí algún ser raro o curioso que quiera viajar un poco más por libre y descubrir la otra parte de la foto que todo el mundo sube pero nadie explica.

Al contrario de lo que recomiendan (dormir en distintas ciudades para poder ver la isla en ruta) nosotros reservamos un hotel cerca de Palermo, el Domina Bay Zagarella, y después de recoger el coche alquilado en el aeropuerto nos pusimos rumbo alli. Un hotelazo, nada más llegar nos colocaron la pulsera y nos tembló un poco el pulso, ¿y si nos recluíamos allí toda la semana? Piscina, acceso directo al mar, Pool Bar… Pero después de pasar allí unas horas se nos quitó el gusanillo.

IMG_4941.JPG

Nuestras vacaciones tenian que ser extenuantes, teníamos un coche al que hacerle el rodaje y un montón de kilómetros por delante que recorrer, de lugares bonitos por explorar y de spaguettis con almejas por disfrutar. Así que dormimos bien y así empezó el viaje.

DÍA 1: Castellamare do Golfo, Scopello y Trapani

No madrugamos mucho, para qué os vamos a engañar, pero escogimos lugares bonitos que nos permitieran conocer el Oeste de la isla y además darnos un bañito. La primera parada fue Castellamare do Golfo, llamado así por que tiene casi un castillo en el mar y está en un Golfo. Fin. Es un pueblo bonito, si, pero no tiene mucho más. Su playa es normalita y lo mejor casi las vistas desde la carretera cuando prosigues el camino.

IMG_4970.JPG

La siguiente parada fue Scopiello, un pueblo muy pequeño que nos enseñó la primera lección: aparcar el coche en Sicilia siempre cuestas dinero. Lo dejamos en el parking de la entrada y disfrutamos de sus cuatro callecitas antes de bajar a la playa. Comimos en el Vincent Bar en una esquina súper coqueta donde todos los turistas pedían Pani Cunzatu (un bocadillo con tomate, anchoas, queso y aceite) y de postre un Canolo (tubito de masa enrollado con ricotta dentro) que nos sirvió para todo el viaje. No más canoli. No somos de dulce. Después para bajar a la playa cogimos un atajo y llegamos a la Tonnara de Scopiello, una antigua atunera reconvertida en playa a la que puedes acceder por cuatro euros. Las vistas son muy bonitas pero… el contraste de las fotos antiguas del lugar todo lleno de pequeños barcos pesqueros y trabajadores con los yates y barcos de recreo que ocupaban ahora su lugar… da que pensar, la verdad.

IMG_5325.JPG

Cogimos de nuevo el coche y después de dos bañitos llegamos a Trapani a media tarde, tiempo suficiente para ver un precioso atardecer y pasear por sus dos calles centrales, Via Garibaldi con sus palacios barrocos o Via Vittorio Emanuele con su recorrido de iglesias. Después de un día intenso pusimos rumbo a Palermo y nos dimos cuenta de que habría que alternar entre ajetreo y descanso, que para eso estábamos de vacaciones.

IMG_4990.JPG

Consejo del día: es imposible verlo todo, así que acorta itinerarios y disfruta del viaje 🙂

Banda sonora del día:

Día 2: Agrigento, la Scala dei Turqui y Poggioreale Vecchia

Aunque nos recetamos descanso al día siguiente nos levantamos con ganas y pusimos rumbo al Sur, a descubrir las maravillas de Agrigento. Aquí me vais a permitir un inciso, y es que aunque todo el mundo diga que en Sicilia se conduce fatal y que las carreteras son malas… es todavía mucho peor que eso. A no ser que vayas por autoestrada o autovia, conducir por sus nacionales o comarcal es es un infierno, y ya ni te cuento si encima están en obras y cada dos por tres te cortan carriles, te obligan a cambiarte a al otro lado o vas en caravana con cinco camiones. La parte positiva es que te da tiempo a admirar el paisaje y que que lgente que vaya a la isla dentro de diez años va a disfrutar de unos carreterones de impresión. La negativa es el resto.

IMG_4999.JPG

Llegamos a Agrigento y tardamos tanto que yo creo que en El Valle de los Templos se habían caído algunas piedras más. Aún así pagamos nuestra entrada, hicimos nuestras fotos y disfrutamos con la historia de los dioses de antes que tenían tanto ingenio y ganas de perdurar en el tiempo que sus construcciones llegan hasta nuestros días. Hagamos unos segundos de reflexión, imaginando qué estamos dejando nosotros con Historia y calidad para dentro de unos cientos de años…

 

Me lo temía. Sigamos pues, con el viaje. Nos pusimos rumbo a la Scala dei Turquía, una palYa con rocas blancas también muy mencionada en las guías. Antes hicimos una paradita  para degustar spaguetti con almejas y gnochis a la Siciliana en la Pizzería Mediterráneo, y los dos platos estaban buenísimos. Cuando llegamos a la playa volvimos a repetir el mecanismo, coche en el parking y acceder al lugar siguiente a una marabunta de turistas.

IMG_5018.JPG

Al llegar hicimos la foto y nos dimos un baño, planteándonos seriamente si no habría lugares en Sicilia menos transitados que los que intentábamos disfrutar. En el camino de vuelta nos negamos a sufrir la misma carretera así que decidimos dar un pequeño rodeo y fue así como llegamos a Poggioreale Vecchia.

IMG_5024.JPG

Este lugar es mágico y yo mandaría a todos los turistas a que pasaran por allí. Era un pueblo normal y corriente hasta que en 1968 un terremoto lo arrasó y todos sus vecinos tuvieron que abandonarlo. Desde entonces, quedó como un pueblo fantasma y aunque ahora mismo está cerrado a los visitantes siempre hay un camino por el que acceder si se quiere visitar (concretamente el que sale por detrás De la Iglesia hasta la carretera de arriba). Es increíble cómo te puede cambiar la perspectiva una historia como esta en medio de todo el turisteo y de coches por tres carriles que no existen o parkings gratuitos que se hacen de pago. Nosotros llegamos ya casi de noche pero de verdad merece la pena acudir con todo el respeto del mundo y hacer una foto que recuerde que un país, por muchas luces que tenga, también tiene sus sombras.

Consejo del día: si construyes algo utiliza buenos materiales y preocúpate bien de los cimientos.

Banda sonora del día:

Día 3: Cefalù

Amanecimos con tranquilidad y decidimos pasar la mañana en las hamacas a pie del mar del hotel. Es un tratamiento para vacaciones que recomiendo a todo el mundo 🙂

IMG_4929.JPG

Con las pilas cargadas decidimos comenzar la exploración del Este de la isla y fuimos hasta Cefalù, un pueblo pequeñito y muy recomendado en todas las guías. Merece la pena, la verdad, por sus calles y por la puesta de sol sobre la roca, además del Pantocrator que se esconde en su catedral, pero las playas son arena de otro costal. Al ser tan turístico o pagas tú hamaca o te arriesgas a dormirte la siesta en tu toalla y despertar abrazado al que tienes al lado. En hora punta no hay hueco ni para apoyar la sandalia. Aún así, no dudéis ni por un momento que conseguimos encontrar hueco, darnos un baño y dormir un rato 🙂 Después disfrutamos de la puesta de sol y nos sentimos muuuy afortunados.

IMG_5094.JPG

Consejo del día: hagas lo que hagas, ponle cabeza.

Banda sonora del día:

Día 4: Volcán Etna, Catania y Taormina

Tocaba nuevo día de conquista y decidimos madrugar y aprovecharlo para subir al Etna y visitar luego toda la Costa Este de la Isla. Llegar al Refugio Sapienza – donde se coge el funicular- desde Palermo no fue cosa fácil, el último tramo es una carretera de sierra con millones de curvas que superamos con nota. Y al alcanzar el refugio toca decidir cómo subir. No os voy a engañar, es todo una cuestión económica más que física o moral. Puedes subir completamente gratis – pagas el parking, por supuesto- y hacerte los dos tramos -el del funicular y luego el de los autobuses 4×4- andando, en bici o saltando como quieras. Pero o vas bien equipado (con bastones, calzado, agua y tiempo) o si no la aventura se convierte en el infierno. Nosotros subimos -ni lo dudéis por un momento- primero en funicular y luego en autobús cuatro por cuatro. Cada viaje de funicular y cada viaje de autobús sale más o menos a quince euros así que si le añadís el precio del parking esta foto tan bonita que os pongo a continuación cuesta 130 euros.

IMG_5150.JPG

Pero es preciosa:-) y puedes pasear entre los cráteres anteriores a la cima y freír un huevo si te has acordado de llevarlo.

IMG_5184IMG_5313

Después de la aventura de Etna (que fuera de bromas es imprescindible) pusimos rumbo a Catania. Como ciudad nos gustó mucho, tiene aires de Cultura y decadencia a partes iguales. Paseamos por  el centro, llegamos al mercado del Pescado por el olor y nos dio pena no tener más tiempo para disfrutarla.

IMG_5219.JPG

Solo nos quedaba Taormina, y tuvimos la malísima suerte de llegar hasta la Isola Bella y que estuviera tan llena que no pudimos ni aparcar, o intentar ver el Anfiteatro romano y que estuviera cerrado por un concierto. Aún así, para mí Taormina es y será siempre una de las ciudades más bonitas del mundo porque por encima de lo que vemos, hay otras cosas, y la que pasó allí no la olvidaré jamás.

IMG_5223.JPG

Consejo del día: Taormina resume en sí todo lo que hay en la Tierra capaz de atraer la vista, la imaginación y el espíritu.

Banda sonora del día:

Día 5: Palermo

Después del Etna si que conviene tomarse un descanso y nosotros volvimos a nuestro plan original de tumbona frente al mar. Con la energía del sol y del agua, decidimos pasar la tarde en Palermo, y haya allí que nos fuimos. De todas las ciudades posiblemente es la que más me ha desencantado, porque exceptuando la zona del centro turístico – Cuatro Canti, la Fontana Pretoria, la catedral o el Teatro Masimo, todo casi en la misma calle- el resto es desastroso e incluso sucio. No visitamos las famosas catacumbas, es cierto, pero tampoco nos quedamos con ganas porque esperábamos una ciudad con más luz, con otra vida.

IMG_5319.JPG

Consejo del día: no pierdas el tiempo.

Banda sonora del día:

Día 6: Capo Plaia y Capo d’Orlando

Aquí si que ya nos planteamos y desde por la mañana decidimos apostar por una playa que nos permitiera disfrutar de la isla como tal, sin agobios de turistas ni tiendas de souvenirs. Y la encontramos. Justo antes de Cefalu, paramos en Capo Plaia y disfrutamos de unas playas de más de uno y dos kilómetros de longitud con aguas cristalinas para disfrutar del amar Tirreno. No massagio, no ochiali, no coco bello, solo algunos bañistas y nosotros. Impagable.

IMG_5280.JPG

Por la tarde decidimos seguir apostando por esta costa y nos acercamos hasta el Capo d’Orlando, donde encontramo otra playa muy similar que, aunque cambió la arena por piedras, nos regaló uno de los atardeceres más tranquilos y bonitos que yo he visto en mi vida.

IMG_5322.JPG

Consejo de día: “Las vacaciones consisten en no tener nada que hacer y disponer de todo el día para hacerlo”. Robert Orben

Banda sonora del día:

Día 7: Monreale y vuelta

Como solo podíamos disfrutar de la mañana, decidimos acercarnos hasta Monreale y dar un paseo por sus callejuelas. Su catedral es uno de los ejemplos más representativos del arte de Sicilia, tan repleto de conquistas y asaltos que uno nunca sabe ya de dónde vino lo que está viendo.

Cuando nos montamos en el avión fuimos conscientes de todo lo que habíamos hecho en solo una semana, casi dos mil kilómetros y muchos rincones increíbles, pero también nos hemos dado cuenta de que las vacaciones no son solo viajes de descubrimientos de lugares sino también de momentos únicos, y que por encima de todo con el tiempo, todos los viajes terminan en el mismo lugar, en casa 🙂

IMG_5297.JPG