Déjame salir

Hoy os recomiendo una película increíble para reconciliarse con el cine y pagar 7 euros sin cargo de conciencia ni miedo de estar tirándolos a la basura porque vas a ver algo que ya te han contado antes de otra forma diferente. Para nada.

Se llama “Déjame salir” y cuenta la historia de una pareja que se acerca un fin de semana a conocer a los padres de ella. A partir de ahí empiezan a entrar en juego otros factores: por ejemplo, que ella es blanca y él es negro. Que viven en una zona tranquila pero clasista. Y que tienen unos sirvientes que se comportan de una forma terriblemente extraña. A partir de aquí todo lo que os pueda contar se carga el sentido de la película.

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Porque es necesario que la veáis dudando si habla de cine social, si es un thriller, una americanada, ciencia ficción o un drama. Tenéis que empaparos con las miradas que intercambian – qué importantes son las miradas- y seguirlas y sentirlas para ir descifrando todos y cada uno de sus curiosos enigmas.

De verdad, no dejéis de verla.

Manchester frente al mar

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Lee Chandler (Casey Affleck) es un fontanero que se ve obligado a regresar a su pequeño pueblo natal tras enterarse de que su hermano ha fallecido. Allí se encuentra con su sobrino de 16 años, del que tendrá que hacerse cargo. De pronto, Lee se verá obligado a enfrentarse a un pasado trágico que le llevó a separarse de su esposa Randi (Michelle Williams) y de la comunidad en la que nació y creció. (FILMAFFINITY)

Críticas
  • “Se hace grande a cada paso que da. (…) arrastra toda su tristeza hacia un lugar inidentificable que se acerca demasiado a la comedia. Por eso, su crueldad. Por eso, su lucidez. (…) Puntuación: ★★★★★ (sobre 5)” 
    Luis Martínez: Diario El Mundo
  • “Ahonda en las virtudes de su creador, desde (sí, eso) la impecable elección y contención de actores al pulidísimo vínculo entre personajes (…) Puntuación: ★★★★ (sobre 5)” 
    Carlos Marañón: Cinemanía
  • “El filme de Lonergan no sea sólo un desolador drama sobre la culpa, si no una película 100% recomendable para el gran público.” 
    Daniel Martínez Mantilla: Fotogramas
  • “A través de una elegancia conmovedora, nos introduce en los terrenos de la culpa y la pérdida hasta estallar en un grito de rabia sordo (…) Puntuación: ★★★★★ (sobre 5)” 
    Beatriz Martínez: Fotogramas
  • “Casey Affleck ingresa en la élite de los gigantes [de la interpretación] en un retrato de la aflicción tremendamente conmovedor. (…) Puntuación: ★★★★★ (sobre 5)” 
    Joshua Rothkopf: Time Out
  • “Excelente interpretación de Casey Affleck (…) Una película emocionalmente arrolladora (…) Un extraordinario torbellino de amor, ira, ternura y humor quebrado.”
  • “Una PELÍCULA de esas con mayúsculas que explora emociones tan humanas como reales. Culpables, cobardes, inseguros, seguros, valientes e inocentes… somos todos. Puntuación: ★★★★★ (sobre 5)”                                                    Rebeca Martín: Mycharmschool

 

Cine chileno

Soy muy fan de escoger películas al azar, por lo sugerente del título, y disfrutarlas sin apenas información previa. Ayer mismo me di cuenta, al terminar la última que escogí a ciegas, de que muchas de las que elijo son chilenas. Me gusta el cine chileno. Me conquista la sencillez de sus propuestas y lo profundo de las emociones que encierran.

Comparto aqui un listado de algunas de mis escogidas, por si os apetece curiosearlas:

la_memoria_del_agua-242600648-mmedLa memoria del agua, 2015

Una historia muy dura sobre el dolor de la pérdida de un hijo, protagonizada por una pareja en la que cada uno gestiona sus emociones desde una perspectiva diferente pero con el mismo daño. El dolor es como el agua: a veces llueve, a veces nieva… Increíble Elena Anaya y Benjamín Vicuña. Mención especial a la banda sonora, que también duele.

violeta_se_fue_a_los_cielos-975448731-mmedVioleta se fue a los cielos, 2011

Fascinada por la historia de Violeta Parra, por su fuerza y su energía sin filtro ni moderación, llegué a esta película por casualidad y no sabría si volver a ella, pero me cautivó. Sin guión temporal ni cronológico, desgrana las luces y las sombras, los tonos graves y agudos, las risas y las lágrimas de la cantante chilena, inclinada al caos y al desequlibrio a través de la música, la sinfonía de su vida.

la_vida_de_los_peces-324293240-mmed-1La vida de los peces, 2010

Un protagonista joven que vuelve a su ciudad después de vivir lejos durante un tiempo. Pero está solo de paso, o eso cree. Un relato sencillo que habla de hacer las paces con el pasado para poder disfrutar de un futuro tranquilo. Y eso solo se resuelve con un presente, íntimo, que a veces da la sensación de quedarse suspendido. No en vano los peces solo tienen tres segundos de memoria

machuca-257934601-mmedMachuca, 2004

Una película sobre ser rico o pobre, y además niño, en tiempos difíciles y segmentados. Narrada con sencillez y maestría, permite conocer la situación política del Chile de los 70 y profundizar en cómo la ingenuidad de la infancia se ve contaminada por los prejuicios de los adultos, convirtiendo la vida en un continuo enfrentamiento que no es posible disfrutar.

Si os apetece disfrutar también a vosotros del cine chileno en esta web tenéis una completa recopilación de cortos, películas y documentales. Yo ya he apuntado la próxima que quiero ver: “Poesía sin fín”, de Alejandro Jodorowsky sobre Alejandro Jodorowsky:

 

 

Anomalisa

Cuando estoy en casa – raro- y me apetece ver una película casi siempre paso un rato largo intentando localizar una portada que me cuente algo, un título que me llame la atención y despierte mi curiosidad.

Hoy la elegida ha sido Anomalisa, de Charlie Kaufman. La primera escena ya me ha sorprendido gratamente, porque es una película de animación. Pero en contra del tono infantil y ligero que adquieren algunos títulos animados, Anomalisa es lenta y mas bien oscura. Yo os recomendaría encarecidamente que la vieseis en versión original, porque la voz tiene un papel importantísima en la historia.

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Anomalisa está protagonizada por un auténtico gurú de la comunicación que se dedica a dar charlas motivacionales para los trabajadores de las secciones de Atención al Cliente. El problema es que al bajarse del estrado se convierte en un hombre monótono, gris, al que todo lo que le rodea le parece igual y no lo motiva en absoluto. Vaya redundancia… Ni su familia, ni su entorno, ni nada consigue sacar de su letargo a este personaje aparentemente sin identidad, hastiado y algo insufrible. Hasta que se cruza en su camino Lisa, y el simple detalle de descubrir en ella un tono de voz distinto, despierta algo en él que le hace recobrar la esperanza. ¿Será suficiente Lisa? ¿O será solo una anomalía en su rutina?

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Me he encantado la película porque habla de tantas cosas sin nombrarlas… Habla de un mundo superfluo y poco motivado en el que nos hemos convertido casi en marionetas, seres anodinos sin nada que contar. O a lo mejor habla de seres anodinos en un mundo cambiante y activo que ya no quieren cooperar al cambio. O a la mejor habla de un mundo sin identidad con montones de personas que quieren cambiarlo pero no saben ni por dónde empezar.

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Os animo a convertiros por un rato en anomalías también, digo, en Anomalisa.

Still Alice

Good morning. My name is Dr. Alice Howland. I’m not a neurologist or general practice physician, however. My doctorate is in psychology. I was a professor at Harvard University for twenty-five years. I taught courses in cognitive psychology, I did research in the field of linguistics, and I lectured all over the world.

I am not here today, however, to talk to you as an expert in psychology or language. I’m here today to talk to you as an expert in Alzheimer’s disease. I don’t treat patients, run clinical trials, study mutations in DNA, or counsel patients and their families. I am an expert in this subject because, just over a year ago, I was diagnosed with early-onset Alzheimer’s disease.

I’m honored to have this opportunity to talk with you today, to hopefully lend some insight into what it’s like to live with dementia. Soon, although I’ll still know what it is like, I’ll be unable to express it to you. And too soon after that, I’ll no longer even know I have dementia. So what I have to say today is timely.

We, in the early stages of Alzheimer’s, are not yet utterly incompetent. We are not without language or opinions that matter or extended periods of lucidity. Yet we are not competent enough to be trusted with many of the demands and responsibilities of our former lives. We feel like we are neither here nor there, like some crazy Dr. Seuss character in a bizarre land. It’s a very lonely and frustrating place to be.

I no longer work at Harvard. I no longer read and write research articles or books. My reality is completely different from what it was not long ago. And it is distorted. The neural pathways I use to try to understand what you are saying, what I am thinking, and what is happening around me are gummed up with amyloid. I struggle to find the words I want to say and often hear myself saying the wrong ones. I can’t confidently judge spatial distances, which means I drop things and fall down a lot and can get lost two blocks from my home. And my short-term memory is hanging on by a couple of frayed threads.

I’m losing my yesterdays. If you ask me what I did yesterday, what happened, what I saw and felt and heard, I’d be hard-pressed to give you details. I might guess a few things correctly. I’m an excellent guesser. But I don’t really know. I don’t remember yesterday or the yesterday before that.

And I have no control over which yesterdays I keep and which ones get deleted. This disease will not be bargained with. I can’t offer it the names of the United States presidents in exchange for the names of my children. I can’t give it the names of the state capitals and keep the memories of my husband.

I often fear tomorrow. What if I wake up and don’t know who my husband is? What if I don’t know where I am or recognize myself in the mirror? When will I no longer be me? Is the part of my brain that’s responsible for my unique ‘meness’ vulnerable to this disease? Or is my identity something that transcends neurons, proteins, and defective molecules of DNA? Is my soul and spirit immune to the ravages of Alzheimer’s? I believe it is.

Being diagnosed with Alzheimer’s is like being branded with a scarlet A. This is now who I am, someone with dementia. This was how I would, for a time, define myself and how others continue to define me. But I am not what I say or what I do or what I remember. I am fundamentally more than that.

I am a wife, mother, and friend, and soon to be grandmother. I still feel, understand, and am worthy of the love and joy in those relationships. I am still an active participant in society. My brain no longer works well, but I use my ears for unconditional listening, my shoulders for crying on, and my arms for hugging others with dementia. Through an early-stage support group, through the Dementia Advocacy and Support Network International, by talking to you today, I am helping others with dementia live better with dementia. I am not someone dying. I am someone living with Alzheimer’s. I want to do that as well as I possibly can.

I’d like to encourage earlier diagnosis, for physicians not to assume that people in their forties and fifties experiencing memory and cognition problems are depressed or stressed or menopausal. The earlier we are properly diagnosed, the earlier we can go on medication, with the hope of delaying progression and maintaining a footing on a plateau long enough to reap the benefits of a better treatment or cure soon. I still have hope for a cure, for me, for my friends with dementia, for my daughter who carries the same mutated gene. I may never be able to retrieve what I’ve already lost, but I can sustain what I have. I still have a lot.

Please don’t look at our scarlet A’s and write us off. Look us in the eye, talk directly to us. Don’t panic or take it personally if we make mistakes, because we will. We will repeat ourselves, we will misplace things, and we will get lost. We will forget your name and what you said two minutes ago. We will also try our hardest to compensate for and overcome our cognitive losses. I encourage you to empower us, not limit us. If someone has a spinal cord injury, if someone has lost a limb or has a functional disability from a stroke, families and professionals work hard to rehabilitate that person, to find ways to cope and manage despite these losses. Work with us. Help us develop tools to function around our losses in memory, language, and cognition. Encourage involvement in support groups. We can help each other, both people with dementia and their caregivers, navigate through this Dr. Seuss land of neither here nor there.

My yesterdays are disappearing, and my tomorrows are uncertain, so what do I live for? I live for each day. I live in the moment. Some tomorrow soon, I’ll forget that I stood before you and gave this speech. But just because I’ll forget it some tomorrow doesn’t mean that I didn’t live every second of it today. I will forget today, but that doesn’t mean that today didn’t matter.

I’m no longer asked to lecture about language at universities and psychology conferences all over the world. But here I am before you today, giving what I hope is the most influential talk of my life. And I have Alzheimer’s disease.

Thank you.

cuatro películas

Cafe_de_flore-671042652-largeCafe de Flore: una forma de narrar interesante para un argumento tan emotivo como sobrecogedor. La historia se mueve en dos fases temporales, protagonizadas por dos familias completamente distintas que atrapan por igual al espectador y que le van permitiendo hilar las conexiones entre ambas de la mano de la magistral actuación de Vanessa Paradis.

descarga (2)Blue Jasmine: magistral tragicomedia protagonizada por una mujer demasiada humana y ambiciosa como para poder obtener, algún día, lo que ella cree merecer. Woody Allen se supera volviendo a encontrar recovecos y dobleces en personajes míticos como el que encarna Cate Blanchett. Una mujer en crisis pegada a unas pastillas que es incapaz de estar callada 😉

descarga (1)All good things: basada en hechos reales, esta película de intriga y sentimientos al 50% consigue plantear dudas en el espectador respecto al curso de la historia. Se unen demasiados elementos (a veces excesivos y no demasiado bien resueltos) que no son imprescindibles para entender el sentido de la historia, pero están bien resueltos tanto por ryan gosling como por kirsten dunst. 

descarga (3)Rompe Ralph: un título grande para la animación. ¿Quién no se ha planteado alguna vez cómo podían funcionar los videojuegos? No es tan descabellado pensar que algunos de estos personajes tengan su corazoncito y sufran al ser vistos siempre como los malos del juego de la película. Ralph es un ejemplo divertido, fresco y original para darle vida a los dibujos animados.

(siempre que sea posible, conviene disfrutar del buen cine en versión original).