no voy a escribir una crónica

aún no he escrito crónica de sevilla porque estoy todavía un poco cansada. y me da miedo ponerme a escribir y que me salga la crónica sola, como me pasa muchas veces casi sin darme cuenta. pero no, de verdad que esto no es una crónica.

es más bien un: SI, VALE, LA MITAD DE LAS COSAS ESTABAN ORGANIZADAS COMO EL CULO PERO SI ME PONGO A PENSAR AHORA EN EL FIN DE SEMANA, RECONOZCO QUE ME LO HE PASADO MUY BIEN.

Los extensos y prolóficos viajes en el autobus me permitían ir creandome imágenes mentales de cosas que me gustarían que pasaran, por ejemplo, las rubias de halcón viajes encerradas en el baño de la oficina durante tres semanas sin poder salir; o raquel sufriendo un terrible accidente en el que el móvil se le queda pegado a la cara porque algún aficionado insatisfecho le quiere gastar una broma, y resulta que ingún cirujano plástico se lo puede quitar; la señora pesada del autobús con camisa de fuerza en una habitación de esas de psiquiátrico hablando con las paredes y insistiendo “si yo no digo nada pero a mí la lógica me dice” (es el único ser humano al que la lógica le dice cosas que no son lógicas, pero bueno); carlos méndez castigado durante dos meses y medio a repartir las entradas de todos los partidos en la puerta del pabellón de san pablo; los porteros del caramelo sodomizados por un negro de tres metros y medio. y esas cosas.

pero el viaje siempre llegaba su destino, yo abandonaba mi imaginación y volvía al mundo real. asi fue como descubrimos una mega habitación preciosa con muebles de diseño, edredón de plumas y cojines en burdeos. merecida después de tantos lloros y de la lucha de super pepi.

el autobús también es el que nos llevó a descubrir el pabellón de san pablo y el que vivió emocionado el reencuentro con las otras primas (y tanto emocionado…). allí vimos el partido las tres, las dos hobbits, chuski, el palotes, la novia y dos amigas. y 900 salmantinos más, amén de alguno de león y supongo que de sevilla. allí después de hora y media probamos a poner cara de pena y vimos que nos salía genial. esa, la de derrota y la de decepción.

el autobús de nuevo volvió a ser el escenario de los prolegómenos (no se si se dice así, pero queda bonito) de las futuras elecciones, viviendo unas votaciones democráticas de las de traca, con insultos, intervenciones de la lógica, enviada especial, representación de los cargos y un intento de establecer una conexión en directo con carlos méndez, que se vió frustrado porque, quién sabe,igual estaba en el baño.

el autobús después de esperar una hora y media nos llevó de vuelta a nuestro hotel de 120 euros la habitación (eos pone en el cartel) y nos despedimos de él hasta el día siguiente. R y yo disfrutamos de la mega cama, la peli de scary movie 2, el programa de copla de Canal Sur, las putadas de la MTV y nos duchamos y éstas todavía no habían bajado. casi mejor, porque cuando bajaron empezamos a discutir , a dar voces, a tirarnos los trastos  a la cabeza y nos echaron del hotel.

que no………..que no es todo verdad. empezamos a beber.discutimos de nuevo sobre si todos los andaluces cecean o no, si para fumar había que abrir la ventana y si de verdad valía la pena discutir tanto. luego llamamos a chuski a que nos hiciera compañía un rato. pero se fue enseguida. y debimos de asustarle porque luego no quería bajar. así que tras un momento de reflexión yotra copita nos pusios a bailar como si estuvieramos en fama y fue un momento mágico que quedará para la posteridad.

luego decidimos en plan maduro, jugar a tinieblas. graaaaaaaaaaaaaaaaaan juego. es imposible jugar a tinieblas sin que a nadie se le escape la risa. y más de pedo. no sé como explicarlo para que quede tan graciso como realmente es. asi que os insto a todos a que, simplemente, juguéis. y luego me contáis.

después de tinieblas estábamos bien descansadas así que decidimos ir avenida arriba y avenida abajo un rato. y luego a dormir (no he puesto en ningún sitio que sea broma)

el autobús estaba puntual a la puerta a las 10 y nuestras mochilas puntuales bajaron de la habitación y se metieron en el maletero, mientras R y yo seguíamos durmiendo dos horas más.

 a las 12 seguía lloviendo, y el autobus ya se había marchado, asi que definitivamente gracias a esa mezcla de acontecimientos el domingo en sevilla entró a formar parte de mi ranking de “días en los que me he calado más”. pero la ciudad es preciosa, especialmente el Real Alcázar que es mu mu bonito.

el autobus (gracias a quien las tenga que dar por no marcharse a una hora diferente, que es lo común) a las 4 estaba donde tenía que estar. el ros ganó al león por dos puntos. la lógica volvió a atacar pero yo tenía mi música y que le dieran por culo. ni R ni yo dormimos mucho. es por eso que hemos decidido de común acuerdo: no volver a viajar con ninguna compañía que empiece por hal- y acaba en -cón. ni comprar comida común para los viajes. porque nos dispersamos y R tiene que pasear por sevilla con un paquete de pan bimbo familiar en el bolso. que no es plan.

llegamos a samalanca a las 23 y J estaba esperando con el coche y me lo habría comido a besos. S se llevó la pancarta porque por nosotras, la habíamos quemado. yo me traje el salchichón, la pechuga de pavo y el paté abierto.

y esto no es una crónica. no.

copia-de-ssa44350.jpg

déjame que te cuente

déjame que te lo explique:

yo jugaba al baloncesto de pequeña y uno de los logros de adolescencia que recuerdo como memorable fue ganar el campeonato escolar en COU, en nuestro último año como equipo, aquel curso que nadie tenía tiempo ni ganas pero lo conseguimos.

un día, cualquiera de cualquiera de todos los días que estuvimos relacionadas con el baloncesto como jugadoras, alguien (seguramente J) nos dió unas invitaciones para ir a ver al Halcón. y fuimos. no recuerdo nada de ese día, pero sé que volvimos muchos más, nos aprendimos los nombres de toda la plantilla y logramos con mucho esfuerzo distinguir a yolanda de sonia juanes. fue al principio cuando ese novio de S decía que me parecía un montón a Meritxell Salvador, y algunas incluso pegábamos fotos de ellas en la carpeta al lado de las de leo dicaprio y jonathan brandis.

luego desapareció esa mítica plantilla y cambió el entrenador pero nosotras seguimos ahí, escondidas en las gradas de la alamedilla entre las apenas treinta personas que nos acercábamos todos los sábados, pagando 500 pesetas (creo) o esperando hasta que llegara la segunda parte para entrar gratis, no éramos las mejores animadoras pero si fuimos fieles.

así pasaron los años, la alamedilla se abandonó en favor de wizburg y vimos pasar a grandes estrellas anónimas del baloncesto femenino por aquí, y tuvimos a un montón de jugadoras negritas que se parecían cada vez más a la que sustituían y nunca había manera de aprenderse el nombre. hasta que hayden dio la espantada y todo el mundo se lo aprendió.

entonces este deporte dejó de ser de unos pocos y se masificó, todo el mundo quería ver al perfumerías avenida y pocos se acordaban de que antes fue halcón viajes y sufrió mucho y muchas veces por mantener la categoría, mientras era ignorado por todos los medios que lloraron cuando desapareció el cbs y se lamentaban amargamente del descenso de la unión a 2ºb porque era el único equipo que cumplía la misión de representarnos. eso decían al principio.

y ahora todo el mundo quiere al perfumerías y es genial y ya me creo que es verdad que cuando más de mil personas gritan a la vez están formando un sexto jugador, sí me lo creo, porque yo estoy allí y me siento parte de eso. y gracias al equipo conozco mucho mejor la geografía española interior y paseo los sábados por la tarde cuando voy andando hasta wizburg para que me de un poco el aire. gracias al equipo me imagino, a veces, qué pasaría si fuese yo la que estuviese jugando. o qué habría sido de uno de cada dos de mis sábados de liga por la tarde desde hace cerca de 10 años.

 

gracias al equipo ciertos ratos me siento como si no hubieran pasado cerca de diez años.

para que lo entiendas.

la familia

al hilo de la entrada de ayer, que quedó incompleta, quería comentaros QUÉ ES UN PARTIDO DE BALONCESTO PARA MÍ últimamente. 

partido de baloncesto

(Del part. de partir).

1. m. sucesión inconexa de expresiones del tipo “arbitrucho, ya era hora, la once,faaaaalta, anita, el gran fiasco del avenida (esa duele), tira, tiiiiiiiiira,” vociferadas a mi oreja, o en su defecto, a la oreja de alguien cercano, con un tono de voz que despierta en el receptor desde el más profundo odio hasta miedo pasando por ansiedad, dolor de cabeza, pensamientos suicidas, pensamientos homicidas y arrepentimiento por no haber cambiado los abonos a su debido tiempo.

 Esta es la manera más light que se me ha ocurrido de decir que detrás de nosotras, en los partidos del Avenida, se sienta una familia que no para de gritar y molesta mucho y además huele mal. Os juro que no quiero ser despectiva y menos meterme con alguien de manera gratuita, pero es que esto ya no es gratuito, no, se ha convertido en una guerra fría sin cuartel, y lo mismo te joden el partido con sus voces a 500 decibelios que te escupen mientras comen pipas y te tiran las cáscaras. Es verídico, eh. Así que no encontramos solución. Y escribir esto es un mínimo escape para lo que de verdad me gustaría hacer (uhm, darme la vuelta con la katana de maricruz en la mano y mientras les acuchillo enchufarles con el desodorante…) pero bueno, me gusta ir a ver al Avenida asi que no dejaré que llegue la sangre al río.

Total, después de escribir esto me sentiré lo suficientemente culpable como para, el próximo día, saludarles al menos con una tímida sonrisa.