mi abuela

cuando se murió mi abuela lola me enfadé con ella porque se murió. me enfadé con ella sin razón porque ella no tuvo la culpa de marcharse. nadie decide ni cómo ni cuando. se van. hay que aceptarlo. el problema es que con ellos se van sus secretos. mi abuela se llevó los desayunos de grumos de colacao al lado del brasero, las empanadillas de atún y el arroz con leche reposando en la despensa. se llevó las perronillas del chusco y el cerrar todas las noches la puerta con dos vueltas.

por_carta

hoy he encontrado este precioso poema que me ha recordado mucho muchísimo el tiempo que ha pasado y lo mucho que echo de menos los secretos de mi abuela:

Una de mis abuelas con sus tijeras

deshacía tormentas y ventoleras.

Si llegaba la lluvia sin su permiso,

en silencio rezaba su mágico hechizo.

Huían la llovizna y los aguaceros

y se escondían las nubes en los aleros,

pero se fue la abuela y también el agua

atada a las puntillas de sus enaguas.

Ya no llueve en mi pueblo y nadie sabe

en qué rincón la abuela escondió sus llaves.

Versos para leer con paraguas. Aldo J. Méndez. Milyuncuentos, 2009

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