Karmelo C. Iribarren

Karmelo C. Iribarren nace en San Sebastián el 19 de septiembre de 1959. «Tuve una infancia de lo más normal», confiesa el propio autor, «en aquel ambiente gris, bastante triste —entonces lo notaba menos, ahora sé que era en efecto triste— de las postrimerías del franquismo». En 1967 muere su padre, «y ahí cambiaron las cosas para siempre». En el poema titulado «Tu padre se ha ido de viaje» dice:

«Mi padre fue un buen

 tipo,

un buen tipo

sin suerte.

Y ni siquiera

 tuve tiempo

de quererle».

Los años posteriores no debieron de ser fáciles. Iribarren no va a la universidad, y éste es un hecho importante. Como en el caso de cualquier otro escritor, su trabajo (camarero) y su formación (autodidacta) marcan profundamente su obra. En palabras de Jordi Gracia, «detrás de un poema, […] hay una idea de la poesía, pero hay también algo que nutre esa misma idea, nociones generales y particulares sobre el mundo en el que el poeta vive y el papel que la poesía pueda desempeñar en él».En este sentido, el caso de Iribarren tal vez sea ejemplar por lo precoz y extremo. «Eso sí, me he leído la Biblia en verso. Miles de libros. Mi afición a la lectura se remonta a los ocho o diez años. Leía sobre todo novelitas de aventuras». Pasada la infancia lee mucha novela negra, sobre todo anglosajona. Las novelas de Raymond Chandler son para Iribarren algo más que importantes. Esta pasión por el género negro (novela y cine) es un hecho a tener en cuenta por el poso estilístico que supone en su obra. Como también lo es su afición al alcohol, que empezó casi a la par que su vida profesional. Otros autores en prosa con los que se siente en deuda son Baroja, Bukowski, Carver, Fante y Shepard. Los poetas en los que se forma y de los que bebe vienen a ser los siguientes: «Espronceda, Rubén Darío, los Machado (más Manuel, creo), el Dámaso Alonso de Poemillas de la ciudad, Ángel González, Jaime Gil de Biedma, Félix Grande, Antonio Martínez Sarrión, Luis Alberto de Cuenca, Abelardo Linares, Javier Salvago y Roger Wolfe».

A finales de los ochenta se casa y tiene una hija. Sus primeros poemas fueron publicados a finales de los setenta en fanzines y en los ochenta siguió publicando con cierta regularidad en este tipo de publicaciones. Iribarren es lo que la crítica suele llamar un poeta tardío, ya que no vio publicado su primer libro de poemas, La condición urbana, hasta 1995, cumplidos ya los treinta y cinco años. Lo que el pie de imprenta no revela es que parte de ese primer libro llevaba escrita una década, ni tampoco que su autor llevaba tres lustros empeñado en dar con su voz. Visto así, no estamos ante un poeta que empiece tarde a escribir, sino ante uno que empieza a publicar con retraso, teniendo en cuenta que la mayoría de los poetas dan a la imprenta sus primeras obras durante la veintena. El que Iribarren se decidiera a publicar con cierta demora se debe principalmente a dos motivos. El primero es su aislamiento respecto a todo circuito literario, su total carencia de «vida literaria», de contacto con otros escritores. El segundo motivo es su falta de ambición —y sobre esto volveremos a hablar más adelante— y el creer que la poesía que él estaba haciendo a finales de los ochenta no encajaba en el panorama literario; en otras palabras: que sus poemas eraninaceptables. Esta creencia es discutible, pero lo cierto es que a su autor lo mantuvo inédito durante muchos años. No será hasta 1992, año de publicación de Días perdidos en los transportes públicos, segundo poemario de Roger Wolfe, cuando Iribarren descubra que no está solo, que hay alguien más en el panorama literario español empeñado en escribir el tipo de poesía que él quiere escribir y que ya está escribiendo. Un año más tarde Iribarren se pone en contacto con Wolfe y por fin publica en 1993 la plaquette Noches y bares. Es entonces cuando Iribarren deja atrás todos sus complejos y se dirige a la editorial Renacimiento, que en 1995 da a la luz La condición urbana, su primer libro. Después llegan Serie BDesde el fondo de la barraLa ciudad (Antología 1985-2001) y Seguro que esta historia te suena, que recoge una amplia selección de los libros anteriores junto con dieciséis inéditos.

seguro-que-esta-historia-te-suena-9788484726784

Suena el teléfono de pronto

y tú desapareces. Más tarde,

mientras fumo un cigarro

o leo una novela, vuelves.

Y te vas otra vez porque

ha llegado alguien. Así vivimos

estos últimos meses. Así

sufrimos. Siempre conmigo

tú, contigo yo, siempre

escondidos. Unidos sólo

por este raro amor impronunciable.

Mas info aquí.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s