28 horas en Belgrado

la noche antes…

decidimos acostarnos pronto para poder levantarnos entre las 3 y las 4, que es la hora a la que te pasan a recoger los de Gea-Tours para llevarte a Belgrado (ni a las 3 ni a las 4, entre las 3 y las 4). Así que a las 22 estábamos en la cama y aproximadamente a las 23:30 MM terminó de hacer ruido, caer cosas, buscar enseres y hablar en voz alta. a mi me dio tiempo a leerme un libro.

a las 4 menos cinco me despertó un grito sobresaltado proveniente de la cama de al lado, acompañado por una melodía de móvil. mm gritaba desaforada “cógelo tú”, cógelo tú” y yo que acababa de quedarme dormida justo los últimos dos minutos, no sabía si estaba en Timisoara, en Salamanca o en en un campo de refugiados. o sea, que lo cogió ella. prometió que en 1 minuto estaríamos listas para que nos pasaran a buscar y se me subieron las anginas al flequillo. o bajábamos en pijama y con calcetines, o eso de un minuto nada. al final fueron 10, y todo salió según lo previsto: el transfer de Gea Tour nos estaba esperando en la esquina  de Strada Daliei número 7, con tres chicos catalanes, un italiano, un traductor y un conductor serbio amante de las bananas dentro.

así empezó la historia sóbre cómo después de un viaje de 4 horas para cubrir 200 kilometros y pico, unos catalanes que viajaban a belgrado a ver a la novia de un italiano y a jugar con unos “Platos”, y un conductor parecido a Luka el de urgencias que decía de vez en cuando “party” y ” bananas”, finalmente llegamos a Belgrado.

6.35 a.m. Allanamiento de morada. MM y yo llegamos al número 27 de la calle Cara Dunosa y, aun sin descubrir el cartel de “hostel”, nos aventuramos a llamar al interfono. la puerta se abre y penetramos en el recibidor de una empresa de desarrollo de software. mm está acojonada. yo abro otra puerta y ya me quedo convencida de que nos hemos equivocado. salimos a la calle y del portal de al lado sale un serbio con barba como un mihura. detrás su mujer. sonrío y les pregunto si saben dónde está el “Star hostel”. el hombre se queda desconcertado ante unas ladronas tan atípicas con maletas. nos suelta una larga serie de improperios sobre si nos parece que su oficina es un hostel, si vemos el cartel por algún sitio, si estamos tontas o qué… nos alejamos discretamente en busca de la dirección correcta. antes, pasamos hasta tres veces más por delante de su puerta y de la puerta de su oficina. le va a quedar un video monísimo en la cámara de seguridad.

6.55 a.m. Llegada a Cara Urosa, 37. No nos abre nadie, aunque hay un cartel enorme a la puerta que indica que estamos en el “Star hostel”. al cuarto timbrazo, sale un chico con cara de dormido. no sabemos si nos va a dejar dormir en nuestra habitación, aunque la noche anterior mm le envió cinco email pidiéndole por favor que nos dejara una cama al llegar, que podíamos pagarle entre 5 y 10 euros más, que nos haría un favor tan grande… la insistencia debió hacer efecto porque sin decirnos nada y casi sin abrir el ojo, nos conduce a nuestra suite y se vuelve a marchar. Hola Belgrado, buenas noches Belgrado.

11.00 a. m Ya estamos listas para recorrer la ciudad. pero antes, es necesario tomar un café. acabamos en un pequeña tienda frente a un instituto. allí descubrimos que el serbio no tiene nada que ver ni con el español ni con el inglés ni siquiera con el rumano. pedimos por gestos. la mujer nos sonrie mucho, las sonrisas son universales.

12.00 a.m Comenzamos la ruta más famosa de Belgrado. es “la ruta que hace la chica que trabaja en el instituto cervantes que salió en españoles por el mundo“. vamos identificando los puntos: aquí es donde venía a descansar, por aquí estuvo paseando… encontramos unas sandías gigantes que no aparecen en su ruta. foto.

1.30 p.m. adquisición de souvenirs. compramos varios billetes de 5 billones de dinares. es la compra más rara que he hecho en mi vida, pero nos garantiza no tener que sacar más dinero en todo el día. si cuela, claro. también compramos campanas de porcelona, medallas de la guerra, un pin de naranjito (casi…) paseamos por la calle principal en busca de un cajero (lo del billete no coló). nos entrevista la tele serbia. mm se esconde. me preguntan que si me gusta reírme. claro hombre. de las bromas, de la realidad, con mis amigos… qué pena no poder ver la tele serbia.

2.30 p.m. ante la imposibilidad de comer en un restaurante típico serbio cuya carta no podemos descifrar, vamos a una trattoria. pizza. allí reorganizo mis activos financieros. entre leis, dinares y euros, parezco el monopoly de la globalización.

3.30 p.m. comenzamos nuestra carrera turística por ver todo belgrado en unas horas. y no es pequeño, que conste. llegamos a la esquina de la ciudad en la que persisten dos edificios bombardeados en el año 1999 (todo gracias a Google, que sabe responder a la pregunta “nato bombing belgrade”). es que en Belgrado hubo una guerra hace menos de 20 años. y hay edificios que lo recuerdan todos los días.

4.30 p.m. llegada a la catedral de San Sava. es la sagrada familia de los balcanes, las obras interiores apenas dejan ver el estilo. lo que está claro es la religión: ortodoxa. ¿qué que diferencia a las iglesias ortodoxas de las iglesias católicas apostólicas y romanas? bueno, mm dice que tienen mucho dorado y tonos azules celestes preciosos. la gente cuando llega allí lleva un manojo de velas en la mano y se las ponen mitad a los muertos y mitad a los vivos. luego besan las escrituras. besan los altares laterales. besan las figuras. besan las columnas. se santiguan desde la cara hasta al suelo y se arrodillan un rato. escuchan las misas de pie, aunque sean muy mayores. en las iglesias ortodoxas no hay bancos. a mm le interesan. a mi me inquietan. hemos pasado algún que otro rato sentadas en sillas aposcopales estudiando a las fieles. ella más que yo, que no soy capaz de entenderlos del todo.

5.30 p.m. vuelta otra vez al centro. ya se ha hecho de noche asi que turisteamos de forma nocturna por el monumento del parque Tasmajdan y otra catedral ortodoxa, la de San Marcos. Acabamos en el cafe Padre tomando café y deseando que inventen un reconstituyente para turistas suicidas que quieren pasarse todo el día caminando. algo cercano a la droga, pero sin ser droga. o bueno…

7.30 p.m. después de recorrer todas las tiendas del centro de Belgrado, nos colamos en la inaguración de una exposición de arte. la anfitriona no para de hablar en serbio sobre el origen de sus cuadros, que mezclan cacharros tecnológicos con pintura. no entendemos nada, pero sabemos que después habrá vino. qué rico.

9.00 p.m. cenamos en la calle Skadarlija, la que nos aconsejó nuestro driver Bananovich. está llena de pequeños restaurantes al modo francés. entramos en uno en el que hay sitio, y música en directo. el que toca la guitarra se enamora de mm, y nos deleita con “divisi marinero, bamba la bamba… esos lindos ojos negros” y otros temazos en serbo-italo-español. es uno de esos momentos mágicos que solo pasan una vez en la vida.

11.00 p.m. llegamos al hostel después de pasar de nuevo por las oficinas que allanamos. para que se inquiete el barbudo. en nuestra habitación hace un frio de la pera. intentamos convertir el aire acondicionado en calefactor, pero se resiste. al final, el dueño (que ya está más despierto que por la mañana) nos entrega blankets y la firma promesa de encender la calefacción. caemos dormidas como moscas serbias.

10.00 a.m. ante la opción de dar un paseo final por la casa de las flores, el museo yugoslavo, el barrio judio o incluso el cementerio, no somos capaces de encontrar ninguno. volvemos a despedirnos de la antigua fortaleza donde tan felices fuimos horas antes.

11.30 a.m.  esperamos inquietas a Gea Tours, que nos tiene que llevar de vuelta a TImisoara ( a mm)y de ahí al aeropuerto y de ahí a Madrid y de ahi a Salamanca (a mi). mm dice que no se quiere ir de Belgrado que le ha gustado mucho, y se atrinchera en la cama.

pero en  cuanto se acuerda del frio se levanta y nos vamos. Gea Tours ya nos espera. no es bananovich. qué pena, estará conduciendo en cualquier otro lugar de los balcanes, zagreb, bucarest, budapest, montenegro… tendrá que ser la próxima vez.

dobro, belgrado!

(hola, gracias y adiós)

Anuncios

6 comentarios en “28 horas en Belgrado

  1. ni mucho menos! es solo que esto lo tenía más reciente. estoy preparando un mega álbum de fotos, te lo puedo compartir por dropbox en cuanto me des tu contraseña, ya tu sabes, jajaja

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s