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es lunes, muy pronto por la mañana, y quería hablaros de mi familia.
primero están mi padre, mi amdre y mi hermana. en verano, mispadres viven en el pueblo, y mi hermana y yo nos quedamos de rodriguez en salamanca. eso está muy bien, porque es como indeendizarse durante unos meses, con el inconveniente de que tenemos que limpiar una casa de 100 metros cuadrados y que a veces nos quedamos sin leche y tenemos que bajar a comprarla al veinticuatro horas (cosa que a mi madre nunca le pasaría). a mi me gusta mucho el pueblo – ya lo he dicho alguna vez aquí- asi que voy y vengo. me desetabiliza un poco lo de no saber exactamente odnde voy a dormir, y esto provoca que a veces haya tenido que venir a trabajar en chanclas o haya esperado en mi portal media hora porque no tenía llaves para abrir. en fin.
el pueblo me gusta porque tengo un punto rural que adora los cotilleos, los bocatas de chorizo y los paseos por los caminos. además, cuando está mi prima, nos metemos las dos en la piscina para niños (en la que quepo estirada) y jugamos a que somos sirenas, montamos en coches acuáticos, o pescamos morenas. además este año hemos inauguraod LA HORA EN INGLÉS, y de 7 a 8 solo deberíamos comunicarnos en inglés, pero se nos hace un poco cuesta arriba eso de “what time is it?” “coke” “salchichón?” ¡asi que normalemnte se nos olvida y a las 8 y cinco alguien dice “eh, y la hora en inglés?”. lo que si practicamos es tai-chi, porque mi madre le dedica todos los días media hora y los demás nos hemos apuntado. bueno, más bien mi tia y yo, los otros se limitan a reirse mientras practicamos en la era la postura de la grulla o trasladamos la bola imaginaria entre nuestras manos. ellos se lo pierden, porque relaja un huevo.
mi prima es como una gitana chiquitilla porque se pasa la tarde entera en bikini y le da igual bajar hasta el parque o pasear con la bici, que no se pone la ropa ni p’atras. a mi me encantaría, pero tengo un tio algo mayor que si nos ve en bikini se queda como apocado y no se acostumbra.
los fines de semana suelen venir otros tios, M y R, y siempre traen empanada de acelgas y otras variantes de la gastronomía leonesa. cuando estamos todos juntos nos reimos mucho. mi tio R prepara queimada a veces, o vamos al bar a tomar un chupito de aguardiente y acabamos subiendo a casa haciendo eses. encima vivimos en la calle arriba, que es la más larga y la más alejada del bar, asi que hacemos eses un rato largo.
y otras veces, por sorpresa, también viene a vernos el cura, que nos da unos sustos de impresión porque tiene un pastor alemán enorme y muy cariñoso que no para de dar saltos y se nos mete en casa hasta la cocina. él empieza “babelo ” babelo” (que es como se llama) y el perro no le hace ni caso, le llama má la atención la barra de pan o el chorizo. el cura siempre tiene hambre, asi que cuando viene se queda a cenar. recuerdo aún la mítica cena de las fiestas de mayo, cuando cenaba con M, S y yo, y mientras veíamos la Noria se le ocurrió preguntar si sabíamos qué era un beso negro. que vergüenza, dios mio. y como se reía él.
también tenemos otras visitas pero más esporádicas. como cuando viene A, que nos pone el día de todas las novedades del pueblo. o mi prima I, que siempre nos hace reír huevo y medio. mi prima I es la leche, y de ella me quedo con su frase estrella “tengo una capacidad de ocio ilimitada”. otros veces viene el carpintero a pedir un remolque, el tio que limpia el pueblo a ver los contadores, o la señora E a traer un bollo.
me gusta mucho todo esto, la verdad.

