Dice Fernando Báez que”los libros no deben llegar a los niños; los niños deben llegar a los libros. Por curiosidad, por placer, por interés especial, porque sí. Y en este sentido no hay claves, no hay leyes. El placer de la lectura no se decreta: se despierta. No se determina: al igual que la vocación, es un asunto de fe (…) El afecto por los libros es un privilegio que pertenece a los dominios de la mística. Una biblioteca bien dotada en la escuela, la publicidad televisiva o radial más costosa, no tiene a menudo el poder del comentario frugal de un amigo o el encuentro directo, ocasional, inédito, con una historia maravillosa y puntual”.
Dice Emili Teixidor “la gente que no lee, que no tiene libros, no puede tener a estos personajes vivos en el cerebro, ni puede disfrutar con sus aventuras, ni reír con sus ocurrencias, ni emocionarse con sus desgracias, ni vivir sus vidas. La gente que lee libros vive más: vive su propia vida y la de los libros que lee y por ello tiene más experiencia, más emocionas, más vidas…”
Según Heráclito TODO FLUYE, todo cambia, nada permanece. “No podemos bañarnos dos veces en el mismo río”, dice en uno de los fragmentos que han llegado hasta nosotros. (Ni el río ni nosotros seríamos los mismos.) El devenir es el Principio de Todas las Cosas. Todo es fuego que se enciende y se apaga según una medida. El cambio, el devenir, está regido por el logos. El logos regula el devenir como una ley inmanente al mundo. El devenir se da según la lucha de los contrarios. La tensión entre los contrarios en lucha genera el movimiento; por eso a la paz sigue la guerra y a ésta nuevamente la paz. “La guerra es la madre de todas las cosas”, dice Heráclito. Y este movimiento retorna eternamente sobre sí mismo. Al terminar el gran año solar todo vuelve a comenzar y a repetirse (“eterno retorno”).
Por nombres como éste empecé a entender la filosofía. Y a cultivarla. Y a hacerla parte de mi vida.
me gusta mucho esa frase porque ejemplifica el espíritu de la noche. si, para el sordo todos los que bailan están locos porque no puede oír el ritmo de la música al que se mueven.
y para un alto porcentaje de la población todos los que salen están idiotas porque se gastan no se cuantos euros en alcohol, se destrozan los tímpanos en los bares y llegan a casa reventados a las mil de la mañana después de haberse pasado la noche haciendo realmente … nada. no voy a caer en el recurso fatal de “pero los que no salen no disfrutan” porque mentiría. salen los que disfrutan haciéndolo. y los que no salen simplemente disfrutan haciendo otras cosas.
objetivamente esta es mi forma de pensar. respeto todo tipo de opiniones, pero me gusta que respeten también la mía. es decir, yo salgo, y mucho. disfruto. voy siempre a los mismos sitios, bebo más de lo que debería pero los domingos NO me suelo jurar que cambiaré de vida (ay que evidente). Lo hago porque así me apetece más que llegeé el viernes, porque veo a gente que no veo normalmente y poquito a poquito nos vamos haciendo más amigos. Porque luego quedan bromas y juegos nocturnos para la posteridad. Porque no puedo ir a trabajar con escotazo. Porque me gasto el dinero en compañía y me sabe mejor. Porque me rio mucho cuando salgo.
eso si, no bailo mucho nada porque me da miedo. a ver si algún día me pasa eso de “esto es lo que ella cree que está haciendo, y ésto es lo que está haciendo en realidad”, y me pasa como a mi amigo el de abajo…
(imprevistos problemas con el enlace me impiden colgar auqí el cuadro de video ese que queda tan mono, asi que dejo el link como hacían en la prehistoria)
http://www.metacafe.com/watch/943119/de_fiestuqui/
gracias boye!!


