Es verdad: mis últimas entradas no se entienden, y todos los furtivos y no furtivos que pasáis por aquí, merecéis una explicación. Asi me sirve a mi para acordarme de qué es lo que estoy haciendo.
Todo empezó en octubre, un mes aparentemente tranquilo hasta que Humpty Dumpty se metió en mi vida. HD es el personaje que utilizo para dinamizar las actividades de promoción de la lectura en inglés, y a finales de octubre tiene que aparecer por salamanca para que los niños que participan en los programas lo conozcan y quieran ayudarle a recomponerse (es que HD siempre se cae de todos los sitios y se rompe en tres pedazos). Este año su visita fue tal que así:
humptys-visit
Me costó conseguir que viniera, luego tuve que llevarle al hospital y explicarselo a los niños, que lo entendieron bastante bien. Y cuando parecía que Octubre volvería a la normalidad llegó Halloween y la biblio se nos llenó de calabazas y de relatos de terror y de murcis adorables (y muy fáciles de hacer).
Mientras tanto nos comunicaron la participación en un estudio de otras bibliotecas. Tuvimos una semana entera de incertidumbre esperando para saber qué biblioteca de qué punto de españa nos tocaría y … a mi decidieron enviarme a fraga, junto con otra compañera. pero no a ver una biblioteca, sino dos. asi que no viajaríamos sólo tres días, sino cinco. y no viajaríamos sólo una vez, sino dos: mi primer viaje de trabajo, por fin: dos semanas alternas en fraga (huesca).
y en estas estaba preparando la documentación entre murciélagos de cinta aislante y fantasmas hechos con clínex, cuando me acordé de que ¡me había apuntado a un curso de ilustración también por esas fechas! se me estaba empezando a olvidar cómo se respiraba con normalidad.
el jueves asistimos a madrid en un viaje relámpago para recibir toda la in-formación necesaria respecto al estudio de bibliotecas. fue una jornada intensa no, intensíiisima a la que le faltó el role play final y las palmaditas en la espalda de ánimo.
el 1 de noviembre, día de todos los santos, me monté en el coche de a y partimos camino a sepúlveda. era mi primer viaje con gps y, a pesar de ser una pésima copiloto (reconozco mis serios problemas para poner los mapas del derecho), llegamos sin ningún problema. fue un viaje y un fin de semana super entretenido. lo organizaba Ilustrarte y salió todo perfecto. resultó muy interesante comprobar cómo cuando nos proponían un trabajo todos nos volcábamos en el papel, y, cada uno aplicando sus métodos, alcanzábamos resultados completamente distintos. además, resultó que toda la gente dle curso era majísima, desde la organizadora hasta la ilustradora pasando por todos los asistentes. asi que cuando al final pongamos en común todas nuestras ilustraciones y las publiquemos por aquí, prometo enseñároslas (la mía se alejaba un poco de lo tradicional:-)

el domingo estaba de vuelta en salamanca y tenía que ponerme al día con todo porque el lunes por la mañana partíamos para fraga.
y asi fue, del bus al ave y del ave al taxi para acabar finalmente en tierra fragatina. gracias a esta semana he vuelto a redescubrir las tres palabras que mejor me definen y, eliminadas de su aspecto negativo, serían estas: OBSERVADORA, CURIOSA Y CONCIENZUDA.
OBSERVADORA porque cuando viajo me encanta fijarme en todo, la gente con la que me cruzo, qué comen, dónde van, en qué tiendas compran y a qué hora se van a la cama. por eso cuando llegamos a las bibliotecas donde teníamos que hacer el estudio el trabajo prácticamente salía solo. observo por vicio, no por obligación:-)
CURIOSA porque me gusta saber. no puedo ver algo a lo que soy incapaz de encontrarle una explicación. de ahí que muchas veces cuando carezco de ella, como os habréis dado cuenta, me la invento.
y CONCIENZUDA porque todo lo que hago lo hago a conciencia. ya sean trabajos, escritos, favores, lo que sea, me da igual. no hago cosas a medias, no me gusta. si me implico, me implico de verdad. de hecho, mi cabeza tiene problemas serios para ponerse de acuerdo con mi conciencia y se mongan unas tanganas entra las dos que no os quiero ni contar.

ya ha pasado la semana y estoy de nuevo en casita, pero aún me quedan varios frentes abiertos, uno de ellos volver a fraga en tres semanas; otro, trabajar algo entre medias; y el último, ponerme al día con mi curso de escritura online, que lo tengo un poco abandonado. resulta que los dle hotel de fraga nos querían cobrar 6 eurazos por la wifi y nanai de la china, por ahí no paso. asi que una semanita a pan y agua de internet, sin tuenti (sniff) sin el gato encerrado, sin correo sin plataforma sin 20minutos sin … jo, pues ni tan mal:-)
pero el curso seguía igual sin mi y tengo pendiente la última entrega, un relato sobre un niño con alguna característica extraordinaria, alguien distinto del resto. a ver que sale.
mientras tanto, os dejo aquí alguno de los últimos que se aleja un poco de ser infantil pero es completamente mío.
Jugaba por los pasillos sin importarle lo que pasaba a su alrededor.
No se fijaba en que la gente iba vestida de negro y que muchos lloraban. Ella estaba demasiado ocupada haciendo de aquel taburete un caballito, un animal fuerte y valeroso con el que ganar la carrera por el interminable pasillo.
Me acerqué a su lado y me ofrecí para ser también jinete.
Buscaría otro corcel.
Ella me ofreció otro taburete.
Y cabalgamos haciendo poco ruido porque, aunque a mí me había dado la impresión de que no se había fijado, ella si lo hizo, y antes de empezar la carrera me advirtió, llevándose el dedo a los labios, de que ese día debíamos estar más calladas que de costumbre.
Yo la entendí enseguida y copié su gesto, admirando su inocencia.
Empezamos una carrera más bien lenta, un camino a medio gas en el que te da tiempo a fijarte en los pueblos por los que pasa tu carretera, a contar los postes de la luz que se va comiendo las vías del tren, las baldosas que alcanza tu caballito taburete.
Y al llegar a la puerta, su corcel se paró.
El mío, aún sin saber la reacción necesaria ni de dónde vendría la pregunta, también se quedó quieto.
- ¿No vamos a ver a Dolo hoy?- me interrogó la intrépida amazona.
- No, cariño, Dolo ya no está.
Se ha ido lejos muy lejos en un caballo como el nuestro a conocer otros países donde nunca estuvo, otros lugares en los que ya no necesita su silla de ruedas porque salta entre nubes de algodón que a veces prueba, es un sitio fabuloso lleno de historias y de gente que no es joven ni es ya vieja, que está lejos porque se tuvo que ir, pero está contenta.
- Dolo está en el cielo.
Igual si cierras los ojos con mucha fuerza puedes hasta contarle las arrugas una a una y enviarle un beso fuerte de esos que tanto le gusta recibir en las mejillas.
- Ah.
- …
- ¿Podemos seguir con la carrera?
La valiente amazona no se dejó intimidar por las piedras del camino, ni uno de los baches pudo con sus ganas de llegar a la meta. Y, cuando por fin la alcanzó, lo primero que hizo fue acercarse con sigilo a la ventana.
Allí, alzó su mirada curiosa al cielo.
que? os he tenido entretenidos un ratejo, eh????
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