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he de reconocer que los conciertos no me gustan mucho nada, pero ayer llegó a salamanca un festival de música indie muy tentador. ¿y qué es el indie?¿lo busco en google o me lo invento? según mis propias apreciaciones, ser indie es comprarse la ropa en zara de niños, cantar un poco como cansad@ y escribirle un montón de letras al amor, además de ponerse un nombre inglés, si es posible, que no tenga demasiado sentido. me gusta ese estilo.
la primera que apereció en el escenario (bueno, ya estaba cuando llegamos) es christina rosenvinge. esta chica estilo nicole kidman tiene ya 45 añazos pero se conserva como en formol, al menos de lejos. yo tenía la secreta esperanza de que nos deleitará, como hacen muchos artistas, con alguno de sus clásicos como dile a papá, voy en un coche, etc… Pero m se encargó de recordarme que eso era de su época con los subterráneos, que el pasado, pasado está, y ahora su estilo es cantar medio en inglés, medio en español, con una vocalización escasa pero sentida. por cierto, discos en solitario tiene 8. toma esa.
después salió a escena russian red, o lo que es lo mismo, lourdes hernández, que escogió su nombre por el color de una barra de labios que le gustaba mucho. lourdes nos hizo pensar que, de montar algún día un otro de música, podríamos llamarnos carlo di roma, y explicarle a todo el mundo que la crisis nos obliga a comprarnos los cosméticos en los chinos. en fin, lourdes es chitiquitina chiquitina, de hecho, por momentos parece que se guitarra aumenta de tamaño y se la va a acabar comiendo, peor no. es entonces cuando saca su pedazo de voz, y se hace grande. después empieza a sacar un montón de achiperres, que si la pandereta, el chisme este que soplas y parece un organillo, el triángulo y juraría que oí de fondo unas castañuelas. un gran muestrario musical, el de lourdes.
antes de que nos diéramos cuenta russian red ya había desaparecido del escenario, y esperábamos al siguiente. “pero ya?” se extrañaba doblem. y es que eso es lo que tiene esto de los festivales, que cuando empiezas a tararear el final de las letras, ya te han cambiado al grupo. pero este cambio concretamente fue bestial y cuando nos quisimos dar cuenta el escenario había sido tomado por el gato garabato, iván campo y un clon de lieve o el otro (nunca los distingo): HABÍA LLEGADO SIDONIE!! son la pera estos hombres, tienen una energía que contagia hasta los que ponen el bar en el multiusos, y mira que es dificil, porque son unos esaboríos… aprovecharon al máximo sus 45 minutos, saltando, gratando, brindando y consiguiendo al menos una nueva fan, profana en su música: YO. bueno, y una fan menos, que la chica que teníamos al lado se pasó todo el concierto pidiendo ON THE SOFA (que debe ser una canción de los primeros tiempos del grupo) y al no ver cumplido su deseo, se cagó en toda su familia y se marchó llorando. es muy triste la vida del friki.
después de sidonie, llegó la sorpresa mayúscula de la noche. y no es otra que esta: IVAN FERREIRO es raro de cojones. a mi nunca me han gustado mucho ni su voz (un poco estridente y demasiado repetitiva) ni sus letras (aunque debo reconocer que son buenas, solo que no les había prestado suficiente atención). pero es que no sabía que era una tetera. una tetera muy sentida, además. una tetera que no quería marcharse del escenario a los 45 minutos, y tuvo que salir uno d ela organización a recordárselo. que grande, ivan ferreiro. bueno, que chiquitito.
tras su actuación nada volvió a ser lo mismo, asi que después de presenciar el intento de los teloneros de camera obscuro de coordinar su guitarra su teclado y sus voces con el soundsystem (ja), nos fuimos para casita. no sin antes, eso si, rellenarle una encuesta de satisfacción al vigilante de seguridad de la puerta. muy atento, el chico. amigo de ivan ferreiro, seguro.


