Diciembre 16, 2007...5:53 pm

domingo

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los domingos tienen un poso como de inactividad que nunca me ha gustado demasiado. antes, cuando era pequeña, domingo era sinónimo de “el findeseacabaadiósvillaverdevolverasalaymañana clase” así, todo junto. pero ahora ya no. ahora domingos y villaverde ya no van unidos. de hecho villaverde aparece poco en mi rutina y me da mucha rabia porque yo, lo digo aquí en petit comité en privado, adoro ser más de pueblo que las amapolas. Tengo allí unas zapatillas con agujeros que aún sirven para pasear. Me planto el forro polar de turno, o la sudadera gris de Benetton que estará al desintegrarse y, voíla, Villaverde se apodera de mí. Saco la riamo azul, una gran bici de montaña que duró nueva dos semanas antes de la gran caída de Pajares y que recibe el sobrenombre de Tormenta. Pues la saco, con los dos cuernos azules que conseguí fijarle con cinta aislante despúes de varios años, sin la funda del sillón y con los dos ejes de las dos ruedas torcidos, y el MUNDO ES MÍO. Pedaleo pedaleo y me da igual por qué camino vaya, si es verano o es invierno, pedaleo porque me gusta la sensación de libertad y que el aire me de en la cara, me hace respirar de nuevo los años que fui pequeña y pedaleo pedaleo y nunca me importa dónde voy o donde llego, porque no pienso en nada más. sólo pedaleo.

es una pena que villaverde y domingos ya no signifiquen lo mismo.

 ssa42391.jpg

pero bueno.

1 comentario

  • Siempre he defendido Villaverde y todo lo que hemos vivido allí pero seguramente si nos “tocara” pasar todos los domingos estaríamos deseando podernos quedar en Salamanca bien para vaguear, para ir al cine, ir a ver al Madrid, a la Unión o a cualquier equipo que se precie. Siempre deseamos lo que ya no tenemos y eso que ha sido la opción ELEGIDA, nunca obligada.
    Villaverde es VERANO. Amigos. Calor. Pisti. Sara. Jardín.Bicis. Botellones en los maleteros. Orquestas. Pasodobles. Caídas. Pinares.
    Y mientras queramos, creo que siempre lo será.


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